Preguntémonos, cuando nos cueste trabajo dejarnos conmover, cuán poco felices seríamos si los demás fueran inexorables hacia nosotros
Frases célebres sobre: mos. [Página 608]
Hay un total de 12225 freses célebres sobre "mos" este sitio web. [Página 608]
-
-
No aprendemos gracias a la escuela, sino gracias a la vida
-
Apartemos el lujo y midamos las cosas por la utilidad que nos aportan
-
Muchas cosas no nos atrevemos a emprenderlas, no porque sean difíciles en sí, sino que son difíciles porque no nos atrevemos a emprenderlas
-
No hay bien alguno que nos deleite si no lo compartimos
-
Doloroso es que comencemos a vivir cuando morimos
-
Las relaciones que están surgiendo entre civilizaciones variarán normalmente de lo distante a lo violento, situándose la mayoría de las veces entre ambos extremos.
-
Jamás se inventaría nada si todos no sintiéramos satisfechos con las cosas descubiertas.
-
Sufrimos más por nuestras opiniones que por los acontecimientos mismos.
-
La pobreza debe ser amada porque te hace demostración de los que te aman.
-
El éxito resulta de la lucha contra los obstáculos. Sin obstáculos no hay verdadero éxito. En la necesidad del esfuerzo hallamos la fuente principal del progreso de las naciones y de los individuos.
-
Cinco céntimos en el bolsillo valen más que un amigo en la corte.
-
A la opinión y fama démosles su lugar debido; que no pretendan guiarnos, sino que nos sigan.
-
Con buena suerte hemos nacido si no la malogramos
-
Antes de juzgar al prójimo, pongámosle a él en nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen seguro que será entonces nuestro juicio recto y caritativo
-
En esta vida la paciencia ha de ser el pan de cada día; pero la necesitamos en particular para nosotros, porque nadie se nos hace tan pesado como nosotros mismos
-
Esta vida es breve, la recompensa por lo que aquí hagamos será eterna. Practiquemos el bien, unámonos a la voluntad de Dios. Que sea ella la estrella que guíe nuestros ojos en esta travesía. Es la manera cierta de que lleguemos con bien
-
Nuestro deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
-
Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han engañado
-
Tenemos los vicios ajenos delante de los ojos y los propios a la espalda.