Sólo del misterio se tiene miedo. Es necesario que no haya misterio. Es necesario que algunos hombres desciendan a este pozo oscuro, y suban, y digan que no han encontrado nada.
Frases célebres sobre: nad. [Página 248]
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La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio.
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Nuestra juventud es decadente e indisciplinada. Los hijos no escuchan ya los consejos de los mayores. El fin de los tiempos está próximo.
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No hay nada más ateo que la alfombra de la catedral.
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Vale más hacer la cosa más insignificante del mundo que estar media hora sin hacer nada.
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No hay nada más activo que un rumor ocioso.
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Una de las dificultades que afligen al mundo actual es que hay muchas personas dispuestas a meter su cuchara, pero pocas inclinadas a ayudar a hacer la sopa.
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Algunos hombres triunfan porque están destinados, pero la mayoría porque están decididos.
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El diablo nada oye más que truenos, crujidos y alboroto: de ahí que puedas con placer, aturdirlo a través de la dulzura.
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La eternidad nada sabe de años, días, horas: ¡ay, que aún no haya yo encontrado el centro!
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Cuando no existía nada, el amor existía; y cuando nada quede, quedará el amor. ¡Es el primero y el último!
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¡Oh, Emily! ¡Cuánto tiempo he de estar condenado a vivir sin ti, cuánto tiempo pasará antes de que regreses a Francia!
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¿Por qué he de ocultaros que el juego no es su único vicio? Parece que se ha inclinado por todos los placeres viciosos.
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Sí, para nosotros es tierra en los zapatos. Sí, para nosotros es piedra entre los dientes. Y molemos, arrancamos, aplastamos esa tierra que con nada se mezcla. Pero en ella yacemos y somos ella, y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.
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Nadie puede llegar a la cima armado sólo de talento. Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genio.
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El pudor debe conservarse aun en los momentos destinados a perderlo.
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Teoría es cuando se sabe todo y nada funciona; praxis cuando todo funciona y nadie sabe por qué.
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Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza que el que empieza a hablar antes que su interlocutor haya concluido.
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El aire de solemnidad que tan fuertemente había caracterizado el conjunto, incluso en los días de su uso, se veía considerablemente aumentado por los bastiones y los muros demolidos a medias y por las tremendas masas de ruinas, diseminadas a su alrededor,
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Ni Emily ni Valancourt fueron conscientes de cómo llegaron al castillo, de si habían sido transferidos allí por el encanto de un hada, porque no pudieron recordar nada, y hasta que no entraron en el vestíbulo no tuvieron conciencia de que había otras pers