Todo el placer de los días está en sus amaneceres
Frases célebres sobre: nec. [Página 101]
Hay un total de 3938 freses célebres sobre "nec" este sitio web. [Página 101]
-
-
Una nación no es necesariamente el alunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.
-
Incluso el hombre más fuerte necesita amigos.
-
La imperiosa necesidad de subsistir no debe obligar a un hombre a renunciar a su dignidad.
-
En cierto modo los celos son algo justo y razonable, puesto que tienden a conservar un bien que nos pertenece o que creemos que nos pertenece, mientras que la envidia es un furor que no puede tolerar el bien de los demás.
-
Pocas cosas son necesarias para hacer feliz al hombre sabio, pero nada satisface al tonto; esta es la razón de que gran parte de la humanidad sea miserable.
-
Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
-
Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros.
-
Se necesitan virtudes más grandes para soportar la prosperidad que la suerte adversa.
-
Muchas veces la pasión torna necio al hombre más cuerdo y cuerdo al más necio.
-
Algunos necios suelen tener ingenio, pero ninguno tiene discreción.
-
Un sensato puede amar como un loco, pero nunca como un necio.
-
Un necio no tiene suficiente tela para ser bueno.
-
La pasión convierte a menudo en loco al hombre más cuerdo, y vuelve listos a los más necios
-
Lo terrible de ser divorciada no es que todos los hombres se crean en la obligación de proponerte cosas, sino que piensan que ya no hay necesidad del romanticismo
-
No hay circunstancia, por infortunado que sea, de la cual una persona inteligente no saque alguna ventaja; y no hay circunstancia, por feliz que sea, que el necio no convierta en una desventaja...
-
La misión de Facebook es dar a la gente el poder de compartir y de hacer un mundo más abierto y conectado
-
No hay necios más insoportables que aquellos que tienen algún talento.
-
Cuando los vicios nos dejan, nos envanecemos con la creencia de que los hemos dejado
-
Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas