No es de extrañar que todos los que alguna vez han tenido algo nuevo que ofrecer a la humanidad no han tenido nunca nada bueno que decir sobre el Estado o sus leyes.
Frases célebres sobre: nunc. [Página 48]
Hay un total de 3777 freses célebres sobre "nunc" este sitio web. [Página 48]
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Esnifo el polvo de los astros, nunca quise ser un maestro.
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Muchas de mis películas tienen protagonistas femeninas fuertes, valientes, niñas autosuficientes que no se lo piensan dos veces antes de luchar por lo que creen con todo su corazón. Necesitarán un amigo, o un partidario, pero nunca un salvador. Cualquier
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Nunca hemos tenido tanta actividad en nuestra comunidad técnica. En Berlín estamos sensibilizando sistemáticamente acerca de todos los desarrollos recientes que están permitiendo una innovación más dirigida hacia la comunidad que antes. Es un buen momento
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Encuentro más soportable estar siempre solo que no poderlo estar nunca.
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La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos que declare contra nosotros.
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La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.
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Despiértate, olvídalo, aquello nunca sucedió, todo fue una ilusión
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He soñado siempre con poder dormir, sobre un lecho de algas y coral, disfrutar del silencio, que reina siempre allí. Y viajar encima de un delfín. cruzar mares sin parar, y nunca llegar al fín...
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No hay nada que me haga olvidar; el tiempo que ha pasado ya, nunca volverá, no hay nada más, adiós mi corazón
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Nunca olvides quien te ayudo, quien estuvo contigo, quien te enseñó
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Dicen que dicen, que anuncian que existe un peculiar vegetal, que hace que te rías de la Bruja Avería, como la cebolla hace llorar
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Abrázame otra vez, vamos a prometer algo que nunca vayamos a romper
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Nunca hubo maldades, sólo ingenuidad
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Te perdí, y no te perderé; nunca más te dejaré
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Ni siempre ni nunca, ni tú ni yo salimos con vida de esta canción
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Lagrimas que anuncian conclusiones, manos que no dan sin recibir
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Lo nunca dicho se disuelve en un té, como el infiel dice, nunca lo haré
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Mis ojos son dos cruces negras, que no han hablado nunca claro, mi corazón lleno de pena, y yo una muñeca de trapo
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Después de esa batalla sólo un loco coronel renunciaría a una gloria que jamás él logro entender, eligió cargar su armaco en un clavel