Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca le apetece ninguna clase de distracción, que no le aliviaría y que sólo le servirá para darse más cuenta de que se aburre todos los días.
Frases célebres sobre: nunc. [Página 79]
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El dinero nunca me cambió, quizás me dio algún lujo, pero el flujo de fraseos jamás se redujo, estrujo mi mente consciente de un nuevo paso que me abro, aunque sé que mis fans en ved de raps piden milagros...
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Llámame cuando me haya saciado de esta querida y bella vida que no me ha atormentado nunca y a la que no he renunciado jamás. La he amado desde lo más profundo de mi corazón y todavía está en la flor. Mi salud siempre ha sido buena, la riqueza, abundante
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Ningún hombre es azotado, hasta que renuncie en su propia mente.
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Si un líder es un líder verdadero, él no tendrá la necesidad de anunciar ese hecho excepto por su conducta, su simpatía, entendimiento, justicia y el conocimiento de su trabajo.
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Es típico ver como políticos se insultan ¿Y fabrican bombas nucleares para no usarlas nunca?
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Nunca encarcelaremos a la opinión, y reprimiéndola sólo la exacerbamos.
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Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio; escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
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Nunca se sufre tanto por amor como cuando volvemos a ver el objeto amado, o mejor cuando este está ausente.
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Nunca soñé con casarme y cocinarle a mi marido.
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El fracaso nunca será definitivo, si la determinación de alcanzar el éxito es tan fuerte que no se acaba ni se disminuye.
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Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
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Las mujeres y la música nunca deben tener fecha.
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Nunca permitiré que me vuelva tan importante, sabio, reservado y poderoso, que no pueda sonreír a los demás y reírme de mí mismo.
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Nuestro amor es el hogar, y el hogar pueden abandonarlo nuestros pies pero nunca nuestros corazones.
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El que lucha y huye, vive para pelear nuevamente, pero el que es asesinado en el campo de batalla, nunca más se pone de pie.
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¡Hasta las sombras, campo, no dan nunca ni el más leve traspiés en tu llanura!
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La caridad no acaba nunca
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Yo nunca soy el de ayer
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Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.