Estaba conduciendo a 100 kilómetros por hora y un policía me detuvo. Cuando abrí la ventanilla me dijo: Sabe usted que en esta carretera el límite de velocidad son 70 kilómetros por hora” yo le respondí que sí, pero que no planeaba estar tanto tiempo.
Frases célebres sobre: ora. [Página 155]
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Recuerdo la primera vez que tuve que irme a dormir. Mi mamá me dijo: Steven, hora de ir a dormir”, yo le dije Pero no se cómo”. Ella dijo, Es muy sencillo, caminas hasta el final del cansancio y después doblas a la izquierda”. Así que fui hasta el final d
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Fui a una verdulería de veinticuato horas. Cuando llegué allí, el tipo estaba cerrando la persiana. Le dije. Eeeeh, el letrero dice Abierto veinticuatro Horas. El dijo: sí, pero no seguidas
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Me compré un perro el otro día. Le puse de nombre quédate. Llamarle es muy divertido. Le digooo... Ven aquí, Quédate Ven aquí, Quédate... se volvió loco. Ahora me ignora y sigue tecleando.
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Ya conocen las noticias. Ahora, les contaremos la verdad.
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¿Te falta algo? ¿Te sientes solo? No importa. Pues un corazón grande se llena con poco.
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Al corazón no debería de importarle quién se fue sino quién vendrá.
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Estamos aprendiendo a reír, puesto que ha llorar se nace sabiendo.
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¿Nos multarán el corazón por exceso de velocidad?
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Si ya existe el sexo oral, inventemos el sexo escrito.
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y ya me canse de tanto llorar porque llegué a deshidratarme.
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Tantas emociones aquí no caben, mañana uno nuevo si el corazón fuera desechable
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Tengo el corazón pequeño y el amor grande, normal que me duela...
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Pido comprensión, pues el pan se parte con las manos pero se reparte con el corazón.
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Puedo poner más energía en la próxima temporada y temporadas siguientes, sin la preocupación de los contratos.
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Hay un espacio vacío dentro de mi corazón donde las alas toman raíces.
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Escucha con la cabeza, pero deja hablar al corazón.
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No hay nada que temer. He tocado fondo. No puedo caer más bajo que tu corazón.
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No vemos dos veces el mismo cerezo ni la misma luna sobre la que se recorta un pino. Todo momento es el último porque es único. Para el viajero, esa percepción se agudiza debido a la ausencia de rutinas engañosamente tranquilizadoras, propias del sedentar
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Hagamos ahora nuestro futuro, y hagamos que nuestros sueños sean la realidad del mañana.