Ayer lloraba por verte, Llorona, y hoy llore porque te vi
Frases célebres sobre: ora. [Página 244]
Hay un total de 8723 freses célebres sobre "ora" este sitio web. [Página 244]
-
-
El amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo
-
Esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón
-
La clemencia encadena los corazones con lazos que jamás se rompen
-
Para ganar voluntades, para abrirse corazones, más que trajes y tocados sirve un alma pura y noble.
-
Mas ahora, aunque el marido devorado esté por celos y tenga la barba azul, o bien negro tenga el pelo, le domina la mujer con la dulzura y talento.
-
La arrogancia de corazón es un atributo de los hombres de bien, la arrogancia de los modales es un atributo de los imbéciles
-
El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderlo y hablarlo.
-
El pórtico del templo de la sabiduría es el conocimiento de nuestra propia ignorancia.
-
Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón.
-
La niña bonita, la que no lo sea, que a todas alcanza esta moraleja, mucho miedo, mucho, al lobo le tenga, que a veces es joven de buena presencia, de palabras dulces, de grandes promesas, tan pronto olvidadas como fueron hechas.
-
A veces ensayamos ocho o diez horas en un día por eso. No sé cómo lo ven los demás, no tengo idea. Los problemas no son los mismos de un guitarrista. Tocar la batería es algo muy físico.
-
La coherencia, señora, es el principal de los deberes cristianos.
-
Los prejuicios, y es bien sabido, son difíciles de erradicar del corazón de aquellos que nunca han fertilizado su educación. Crecen allí, firmes como malas hierbas entre rocas.
-
El recuerdo es un veneno que se forma en nuestra alma y va aniquilando la sensibilidad del corazón.
-
En la extrema soledad siento el milagro de la vida, y detrás de ella nuestros logros científicos que se decoloran hasta ser trivialidades
-
El prisionero soportó la primera y segunda sesiones con valor inquebrantable; pero al aplicarle la tortura del agua, que desde luego resulta insoportable para todo ser humano, tanto a la hora de sufrirla como de describirla, exclamó en un jadeante interva
-
Les habían enseñado a odiarme, pero su odio estaba ahora mezclado de terror; y esa mezcla es la más terrible de las complicaciones de la pasión humana.
-
No existe error más absurdo y, no obstante, más arraigado en el corazón humano, que el de creer que los sufrimientos favorecen la salvación espiritual.
-
Se estaba muriendo de una enfermedad no menos mortal que las que aparecen en un obituario; de una herida interior incurable: tenía destrozado el corazón.