Digamos ahora, exponiendo primeramente las dificultades que encierra, que no sólo es único el mundo, sino que es imposible que se formen varios, además de que es eterno, por ser indestructible e ingenerable.
Frases célebres sobre: ora. [Página 249]
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El carácter es aquello que revela la finalidad moral, poniendo de manifiesto la clase de cosas que un hombre prefiere o evita.
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Vivir moralmente vale más que vivir.
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También hay, por efecto natural y para conservación de las especies, un ser que manda y otro que obedece; el que por su inteligencia es capaz de previsión, ése tiene naturalmente la autoridad y el mando; el que sólo posee la fuerza corporal para la ejecuc
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Nadie te ha dado nada por nada si nadie te ha dado el corazón, porque sólo el corazón se da por nada.
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Sí, esto está mal. Pero estuvo bien. Y ahora no comprendo cómo pudo estar bien. Y ahora no comprendo cómo puede estar mal.
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El corazón es un infinito de pesadísimas cadenas, encadenando puñaditos de aire.
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Herir al corazón es crearlo.
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Mi corazón me duele a mí. Y no debiera dolerme a mí, porque no vive de mí, ni vive para mí.
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Cuando no puedes hacerme reír o llorar, sólo puedes cansarme.
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Sí, ya he oído todo. Ahora sólo me falta callarme.
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El corazón, cuando palpita por nada, palpita escondido.
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Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
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Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver
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En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar, y en parte, imita a la naturaleza
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Desde hace mil años que me pregunto: ¿qué haré ahora? Y aún no necesito responderme.
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Los avaros atesoran como si hubieran de vivir eternamente, y los pródigos disipan lo mismo que si fuesen a morirse.
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Ahora bien, si algo tiene durante un tiempo infinito la potencia de varias cosas, eso ya no tiene lugar en tiempos distintos, sino simultáneamente.
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Las madres adoran más a sus hijos que los padres, porque recuerdan el dolor con el que los han traído al mundo y están más seguras de que son suyos.
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El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona.