La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable
Frases célebres sobre: osa. [Página 192]
Hay un total de 7530 freses célebres sobre "osa" este sitio web. [Página 192]
-
-
Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.
-
Cuantas más cosas digas, menos se acuerda la gente. A menos palabras, mayor provecho.
-
Para saber bien las cosas, hay que conocerlas con todo detalle; y como los detalles son casi infinitos, nuestros conocimientos son siempre superficiales e imperfectos
-
Hay poca gente sensata que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.
-
Los vicios entran en la composición de las virtudes como los venenos en las medicinas. La prudencia los reúne y los combina para utilizarlos beneficiosamente contra los males de la vida.
-
Pocas cosas son necesarias para hacer feliz al hombre sabio, pero nada satisface al tonto; esta es la razón de que gran parte de la humanidad sea miserable.
-
Hay una inconstancia que proviene de la ligereza del espíritu o de su debilidad, que le hace acoger todas las opiniones ajenas, y hay otra, más excusable, que proviene del hastío de las cosas.
-
La felicidad reside en los gustos y no en las cosas; somos felices cuando tenemos lo que nos gusta y no cuando tenemos lo que los demás encuentran agradable.
-
Hay ocasiones en la vida en las que para salir airosamente hace falta estar un poco loco
-
Hay varias clases de curiosidad; una, interesada, que nos lleva a desear aprender lo que nos puede ser útil; otra orgullosa, nacida del deseo de saber lo que otros ignoran.
-
A menudo se hace ostentación de las pasiones, aunque sean las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir.
-
Esas acciones grandiosas y espléndidas que deslumbran, según los políticos son efecto de grandes designios, pero por lo común tan solo son efecto del talante y de las pasiones. Así, la guerra de augusto con antonio, que se atribuye a la ambición de ambos
-
Los que ponen demasiado empeño en las cosas pequeñas, por lo común se hacen incapaces de hacer las grandes.
-
Encontramos siempre fastidiosa la compañía de las per sonas que no nos permiten ser fastidiosos.
-
No desearíamos muchas cosas tan ardientemente si entendiéramos bien lo que deseamos.
-
Para conocer una cosa hay que conocer bien sus detalles.
-
Las mujeres más virtuosas son como los tesoros ocultos: están a salvo mientras nadie los busca.
-
Llevar una dieta demasiado severa para guardar la salud es una enfermedad tediosa.
-
Nuestras fuerzas sobrepujan casi siempre a nuestra voluntad; el presentarnos a la imaginación propia como imposibles ciertas cosas, es solamente una excusa que nos ponemos a nosotros mismos