Con tal de estar con Dios, ¿qué más da que sea de una manera o de otra? Puesto que realmente sólo le buscamos a Él, y no lo encontramos menos en la mortificación que en la oración -sobre todo cuando nos envía la enfermedad-, nos deben parecer tan buenas t
Frases célebres sobre: par. [Página 1004]
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La belleza, para ser agradable, debe ser ignorada.
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Su libro es bueno y original, pero la parte que es buena no es original y la parte que es original no es buena.
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El que aguarda para hacer mucho de una sola vez, nunca hará nada.
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¿Señor, tanto desconoce usted la naturaleza humana como para ignorar que un hombre bien puede ser muy sincero en buenos principios sin que por ello los lleve nunca a la práctica?
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Trabaja en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.
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No es que nos falte valor para emprender las cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles precisamente porque nos falta valor para emprenderlas.
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El camino más corto para llegar a la riqueza es despreciarla.
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La mejor cura para la cólera es la dilación.
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Los dolores leves son parleros, los grandes enmudecen estupefactos.
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Siempre se ayuda la mentira de lo cierto para atacar a la verdad.
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Es una gran ventaja para el hombre sabio no parecerlo.
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Es preciso vigilar los deseos del cuerpo, pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables, que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
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A nadie es lícito participar de la Eucaristía si no cree que son verdad las cosas que enseñamos y no se ha purificado en aquel baño que da la remisión de los pecados y la regeneración, y no vive como Cristo nos enseñó.
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Con esta disposición de ánimo, determiné un día refugiarme en la soledad y evitar todo contacto con los hombres. Me dirigí a cierto paraje, no lejos del mar. ... Me gusta pasar así el rato: puedo conversar conmigo mismo sin estorbo. Para quien ama la medi
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Tenemos la obligación de dar ejemplo con nuestra vida y nuestra doctrina, no sea que hayamos de pagar nosotros el castigo de quienes parecen ignorar nuestra religión, y así pecaron por su ceguera. Pero también vosotros debéis oírnos y juzgar con rectitud
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Ninguno, si no se compara, es desdichado.
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Nunca hasta tal punto están cerradas todas las salidas, que no haya lugar para alguna acción buena.
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La enemistad oculta es la más peligrosa: declarada, carece de probabilidades para vengarse.
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Hay ciertas cosas que para saberlas bien no basta haberlas aprendido.