Para ejercer una influencia benéfica entre los niños, es indispensable participar de sus alegrías
Frases célebres sobre: pen. [Página 121]
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La libertad es un aire habitual, sin perfumes exóticos, que se respira junto con el oxígeno sin pensarlo, pero conscientes de que existe.
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Preocupáos de lo que el Señor podrá pensar de vosotros y no de aquello que, ya sea en bien, ya sea en mal, digan de vosotros los hombres
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Comprenderás mejor la importancia del bien, si consideras que tu salvación eterna o tu condenación, depende únicamente de ti
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Cuando tenéis 50 empezáis a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que queréis. Tener arrugas es trivial.
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Me tomé el tranvía rojo del socialismo y me bajé en la parada independencia.
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Cuando penetramos en el cuento de hadas, avanzamos por una galería compuesta íntegramente por espejos con cristales cóncavos y convexos en una mezcla grandiosa y falaz. Un espejo me muestra tan delgado como un alfiler, el siguiente me devuelve una imagen
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La palabra escrita es, evidentemente, muy hacia dentro, y cuando estamos leyendo, estamos pensando.
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Quietud: los cantos de la cigarra penetran en las rocas.
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Los reyes del pensamiento moderno son mudos.
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Cultura es saber lo mejor que se ha pensando y dicho.
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La crítica desinteresada es un empeño altruista para aprender y propagar lo mejor que se conoce en las letras y en el pensamiento de los hombres.
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El libre pensamiento de una edad es el sentido común de la siguiente.
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Las abejas sólo trabajan en la oscuridad; el pensamiento sólo trabaja en el silencio; y la virtud, en el secreto
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Un pensamiento puede ser una cosa excelente, pero la realidad principia en la acción
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Suave brisa. La sombra de la glicina apenas tiembla.
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Un profundo y melancólico silencio reinaba en la bóveda, y desesperé de recuperar la libertad. Mi larga abstinencia en materia de alimentos comenzó a atormentarme. Las torturas que el hambre me infligía eran las más penosas e insoportables, pero parecían
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En ese laberinto de terrores, habría preferido refugiarse en la penumbra del ateísmo, negar la inmortalidad del alma, convencerse de que, una vez cerrados los ojos, no volvería a abrirlos, y que el mismo momento aniquilaría a la vez su alma y su cuerpo. P
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Aroma del ciruelo, de repente el sol sale. Senda del monte.
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Es verdad, y este es el consuelo del justo, del héroe y del sabio; el destino sólo tiene imperio en ellos por el bien que ellos hacen. Los demás hombres son ciudades de cien puertas abiertas por las cuales cualquier cosa puede penetrar; pero el justo es u