Así pues, refrenó las inclinaciones de su corazón, y no se permitió concesiones a la piedad. El siguiente sentimiento que se apoderó de su alma fue una exquisita maldad.
Frases célebres sobre: per. [Página 536]
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Las puertas de vuestra prisión están abiertas. Mi padre y sus criados se han ausentado, pero pueden regresar pronto. ¡Poneos a salvo y que los ángeles del cielo os guíen! ¡Sin duda vos sois uno de esos ángeles!
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Avanzaba sin hacer ruido, en la medida que su impaciencia se lo permitía, aunque se detenía a menudo y aguzaba el oído para saber si la seguían. En uno de esos momentos pensó oír un suspiro. La sacudió un temblor y retrocedió unos pocos pasos. Creyó oír a
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La vaca desea los arreos del caballo y el caballo perezoso, estar al arado
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La brevedad de la vida nos prohíbe concebir largas esperanzas
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Ningún descanso me redime del trabajo; la noche persigue mi reposo al día y el día a la noche
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Nuestra breve vida nos impide tener grandes esperanzas
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Trabajen, compañeras, pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos -la felicidad de todos- es muy superior a la fatiga de cada uno. A esto los hombres llaman ideal, y tienen razón. No hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja.
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... y si hay algo a que el hombre se siente arrastrado con cruel fruición es, cuando ya se comenzó, a humillar del todo a una persona.
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Al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza.
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¿Y de noche se da de alta a los locos? ¿Por qué no? El individuo está curado, tan sano como usted y como yo. Por lo demás, si reincide, lo que es de regla en estos vampiros, a estas horas debe de estar ya en funciones. Pero estos no son asuntos míos. Buen
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Coaticitos: hay una sola cosa a la cual deben tener gran miedo. Son los perros. Yo peleé una vez con ellos, y sé lo que les digo; por eso tengo un diente roto. Detrás de los perros vienen siempre los hombres con un gran ruido, que mata. Cuando oigan cerca
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Te interesa personalmente si la casa de tu vecino está ardiendo
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Piensa que cada día es el último que luce para ti, y recibirás agradecido la hora que se te da y no esperabas
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Será un perpetuo esclavo quien no sabe contentarse con poco
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Quienes cruzan el mar cambian de cielo, pero no de alma
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Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños.
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Pobre, pero endeudado sólo conmigo mismo.
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El pueblo me silba, pero yo me aplaudo.
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En la adversa fortuna suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta.