Y el corazón a cada latido amanece una esperanza nueva que tiene algo del cielo.
Frases célebres sobre: pera. [Página 66]
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En el maltrato el efecto causado supera en mucho el hecho físico causante
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... una de las amarguras de la depresión es que borra la idea y los sentimientos de esperanza.
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Sólo aquellos que nada esperan del azar son dueños del destino
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No puedes ignorar que tus padres eran por desgracia esclavos de la más burda superstición. Cuando operaba este defecto, todos sus otros sentimientos, todas sus demás pasiones, cedían ante la irresistible fuerza de aquella influencia.
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La violencia de su desesperación dijo demuestra que por lo menos el vicio no se ha vuelto familiar para ella.
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Si no es bajo su protección, no pongo un pie al otro lado de ese umbral. ¡Que Dios me ampare, el fantasma puede esperarme en la escalera y llevarme consigo al infierno!
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Pero en cuanto comenzó a desarrollarse su temperamento, voluptuoso y ardiente, se abandonó libremente al impulso de sus pasiones y aprovechó la primera oportunidad para satisfacerlas.
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Todos los impedimentos cedieron ante la fuerza de su temperamento, cálido, sanguíneo y voluptuoso en extremo. Sus otras pasiones aún dormían, pero sólo necesitaban que se las despertara para exhibirse con violencia tan grande como irresistible.
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Un profundo y melancólico silencio reinaba en la bóveda, y desesperé de recuperar la libertad. Mi larga abstinencia en materia de alimentos comenzó a atormentarme. Las torturas que el hambre me infligía eran las más penosas e insoportables, pero parecían
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Aprendamos a esperar siempre sin esperanza; es el secreto del heroísmo.
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La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada. y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.
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Llamar la atención sobre la generosidad propia equivale a indicar que otros están en deuda contigo y que esperas resarcimiento. A los pueblos igualitarios les repugna sugerir siquiera que han sido tratados con generosidad.
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¿Dónde estaba la calma de espíritu, la serenidad de conciencia que me hubiera permitido contemplar el pasado con satisfacción y encontrar nuevas esperanzas en las cuales creer?
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... no cabe sino esperar que ahora cuando la humanidad tiene mucho más que perder de lo que posiblemente pueda ganar con la guerra, otros medios de resolver los conflictos entre grupos la reemplazarán.
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Nos impulsaban las olas livianas, y el viejo océano sonreía con el peso del amor y la esperanza puestos a su recaudo; amansando con delicadas caricias sus llanuras tempestuosas, el sendero se allanaba apara nosotros.
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Entre la raza de los hombres independientes, generosos y cultivados, en un país en que la imaginación es emperatriz de las mentes de los hombres, no ha de temerse que queramos una sucesión perpetua de nobles y personas de alcurnia.
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Ese verano fue testigo de la extinción de nuestras esperanzas, el buque de la sociedad naufragó, y la destartalada balsa encargada de llevar a los pocos supervivientes por el mar de la desgracia se desarmaba y recibía los embates de las tempestades.
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¡Gozosa, gozosa tierra!, digna morada de los dioses y que aún ayer aparecía insana, húmeda y desolada. Este resurgimiento de la naturaleza me elevó el espíritu; el pasado se me borró de la memoria, el presente era tranquilo y el futuro me daba esperanza y
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El remordimiento anulaba cualquier esperanza. Era el autor de males irremediables, y vivía bajo el constante terror de que el monstruo que había creado cometiera otra nueva maldad.