La pasión carnal es la forma más alta de búsqueda espiritual. Es una visión de la eternidad.
Frases célebres sobre: pir. [Página 34]
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Una vida feliz es imposible. El fin supremo a que debe aspirar un hombre es una carrera heroica.
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Aconsejamos, pero no inspiramos conductas.
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La pobreza espiritual produce la obstinación. No creemos fácilmente en lo que está más allá de lo que alcanzamos a ver.
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El orgullo, que nos inspira tanta envidia, a menudo nos sirve también para moderarla.
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En ciertos pueblos aplastados por colonizadores, que aspiran a liberarse del ocupante, el nacionalismo tiene un valor positivo. Pero lo peligroso es cuando se convierte en una ideología
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¡Soldados, pensad que de lo alto de estas pirámides, cuarenta siglos os contemplan! 21-VII-1798 Gizeh
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Es un mal soldado el que no aspira a ser general
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¡Soldados! Desde lo alto de estas pirámides, cuarenta siglos os contemplan
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Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.
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Las religiones llegadas al poder han ahogado las más de las veces el suspiro de la criatura agobiada en templos de mármol y en vestiduras de púrpura, y las jerarquías eclesiásticas han abusado del sentimiento como apoyo de un mundo insensible.
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Yo quiero criticar y ser criticado. La fe, sin embargo, constituye una actitud básica marcada por la ausencia de crítica frente a la voluntad divina y exige mi sumisión frente a su sentido inescrutable. Representa una forma de violación espiritual. He de
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La técnica del movimiento de masas aspira a infectar a las personas con una enfermedad y, a continuación, ofrecer al movimiento como cura.
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Vale más tener envidiosos que inspirar piedad
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Yo escribía en ese momento Les fils des étoiles sobre un texto de Josephin Peladan, y le explicaba a Debussy la necesidad para un francés de liberarse de la aventura Wagner, que no respondía a nuestras aspiraciones naturales. Y le advertí que no era en mo
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Todo sucede muy deprisa. De pronto estoy cayéndome, y en cuestión de segundos estoy entre sus brazos y me aprieta fuerte contra su pecho. Respiro su aroma limpio y saludable. Huele a ropa recién lavada y a gel caro. Es embriagador. Inhalo profundamente.
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Con un brazo me mantiene sujeta, pegada a él, y con los dedos de la otra mano me recorre suavemente la cara para asegurarse de que no me he hecho daño. Su pulgar me roza el labio inferior y contiene la respiración. Me mira fijamente a los ojos, y por un m
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En este final de siglo, la enfermedad de Occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual
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La felicidad es la máxima aspiración del hombre, hacia la que apuntan todos los vectores de su conducta, pero si queremos conseguirla, debemos buscarla. Además, la felicidad no supone un hallazgo al final de la existencia, sino a través de su recorrido
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Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.