Es preciso elegir entre amar a las mujeres o conocerlas; no hay otro medio
Frases célebres sobre: pre. [Página 509]
Hay un total de 16024 freses célebres sobre "pre" este sitio web. [Página 509]
-
-
La vida contemplativa es a menudo miserable. Es preciso obrar más, pensar menos y no mirarse vivir
-
Lo que aprendí, ya lo olvidé; lo que todavía sé, lo he adivinado
-
Sólo se sabe bien lo que no se ha aprendido
-
Es la imaginación la que establece el precio de lo que recibe
-
Hay que aprender de la vida a sufrir por la vida
-
El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje
-
La meditación te fortalecerá el espíritu y te dará el vigor y las alas para dejar atrás las criaturas y elevarte hasta la presencia del Creador.
-
...un príncipe no debe tener otro objetivo ni otra preocupación, ni debe considerar como suya otra misión que la de la guerra...
-
...el príncipe no debe preocuparse de incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente podría salvar el estado...
-
...haga, pues, el príncipe lo necesario para vencer y mantener el estado, y los medios que utilice siempre serán considerados honrados y serán alabados por todos...
-
Donde hay religión se presumen todos lo bienes; donde falta, hay que presumir lo contrario
-
El cielo, el sol, los elementos, los hombres, han sido siempre los mismos
-
Un príncipe... Jamás predica otra cosa que concordia y buena fe; y es enemigo acérrimo de ambas, ya que, si las hubiese observado, habría perdido más de una vez la fama y las tierras
-
Es imposible que los que mandan sean reverenciados por los que desprecian a Dios.
-
...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso...
-
El vulgo se deja seducir siempre por la apariencia y el éxito.
-
...quien engañe, encontrara siempre quien se deje engañar, todos verán lo que aparenta y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría...
-
Los hombres son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar encontrará a quien le permita ser engañado.
-
El hombre sabio procurará que sus actos parezcan siempre voluntarios y no forzados, por mucho que pueda obligarle la necesidad de realizarlos