El poder es esencialmente negativo. En cualquier lugar que se lo ejerza, de cualquier modo que se lo ejerza este ejercicio será inexorablemente malo, destructivo y perjudicial.
Frases célebres sobre: quie. [Página 114]
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El poder pervierte a quien lo ejerce -estas son pues las lecciones anarquistas de hoy: la eterna perversión de quienes ejercen el poder, sean quienes fueren, sean filósofos que se volvieron reyes o reyes con veleidades filosóficas.
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Estoy radicalmente en contra de cualquier negociación. El estado de derecho no puede estar bajo la tiranía de unos asesinos.
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Durante muchos años las víctimas del terrorismo han estado bien tratadas, pero ahora estamos asistiendo a un panorama totalmente distinto. Incluso hay quienes dicen que son los culpables de que no haya paz.
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Cualquier verdad ignorada prepara su venganza.
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Dicen los libros indios que dondequiera pone el hombre la planta pisa siempre cien senderos.
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Dime como te diviertes y te diré quien eres.
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El alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho a la vulgaridad y lo impone donde quiera.
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El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
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El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda.
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El que quiera contemplar un torrente lo primero que debe hacer es no ser arrastrado por él.
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Hay quien ha venido al mundo para amar a una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.
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La ciencia, el arte, la justicia, la cortesía, la religión son órbitas de la realidad que nos invaden bárbaramente nuestra persona como hace el hambre y el frío; sólo existen para quien tiene voluntad de ellas.
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La soberanía significa la voluntad última de una colectividad… la voluntad radical y sin reservas de formar una comunidad de destino histórico… Y si algunos en Cataluña, o hay muchos, que quieran desjuntarse de España, que quieran escindir la soberanía… e
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Muchos hombres, cómo los niños, quieren una cosa, pero no sus consecuencias.
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No es fácil tratar con testarudos. No hay argumento que valga. Regla para tratar con ellos: Ninguna encina se derrumba al primer hachazo; una gotera quiebra la piedra más dura.
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Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.
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Quien quiera enseñarnos una verdad que no nos lo diga; simplemente que aluda a ella con leve gesto, gesto que inicie en el aire una ideal trayectoria, deslizándonos por la cual llegaremos nosotros mismos a los pies de la nueva verdad.
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Quien quiera ver correctamente la época en que vive debe contemplarla desde lejos. ¿A qué distancia? Es muy sencillo: a la distancia que no permite ya distinguir la nariz de Cleopatra.
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Quien trabaja lo hace con la esperanza de ganar con ello un día la liberación de su vida, de poder en su hora dejar de trabajar y… comenzar de verdad a vivir.