Tratad con quien se puede aprender.
Frases célebres sobre: quie. [Página 164]
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Quien nace mortal, camina hacia la muerte.
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Dibujaba como hablaba. Y en cualquier parte. Porque el dibujo también era un juego. Así que dibujaba en la calle, en las paredes, dibujaba con la tiza de las demoliciones, con los ladrillos, con carbón.
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Lo malo de quienes se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una.
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Los hombres tienden a plantear sus deseos ante quienes consideran que es milagrosamente superior a ellos, por una vía de fe o por otra.
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Le daría las gracias por sus desvelos, por las reprimendas, por el destello de inquietud que veía en su mirada cuando temía que estuviese cometiendo un error. Le daría las gracias por todo lo que para ella fueron entonces ataduras y limitaciones.
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Si el escritor no se siente capaz de dejarse morir de hambre, debe cambiar de oficio. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.
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El argot, hijo mío, es un poco ese pariente tarambana a quien todos envidian y todos fingen despreciar.
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En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.
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Mienten los que quieren disfrazar la vida con la máscara loca de la literatura.
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Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
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Recuerde que la persona con quien habla usted está cien veces más interesada en sí misma y en sus necesidades y sus problemas que en usted y sus problemas.
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El hombre es más lo que quiere ser que lo que es.
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Quiero ser una fuerza de cambio.
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La fe es una quiebra intelectual.
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La manera de ser moral es aprender que es lo que causa daño y como evitarlo. Esto significa investigar la naturaleza, especialmente la naturaleza humana: quienes somos, que necesitamos, donde vivimos, como funcionamos, y porque nos comportamos de la maner
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Mañana querrá usted persuadir a alguien de que haga algo. Antes de hablar, haga una pausa y pregúntese: ¿Cómo puedo lograr que quiera hacerlo?
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Permite que sea la otra persona quien hable más.
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Recuerda que para cualquier persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
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Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo.