La grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y un ocaso.
Frases célebres sobre: ran. [Página 365]
Hay un total de 11209 freses célebres sobre "ran" este sitio web. [Página 365]
-
-
La madurez del hombre es haberse reencontrado, de grande, con la seriedad que de niño tenía al jugar.
-
Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud.
-
Para poder superarse a sí misma la humanidad tiene que sustituir la moral por la veracidad, tiene que transvalorar los valores establecidos, asimilar los propios errores.
-
Un cansancio ansioso de alcanzar de un salto, de un salto mortal, la meta ultima, un pobre cansancio ignorante que ya no quería ni siquiera querer.
-
Un país que lo soñamos, que Cristina lo sueña junto con la clase media, los intelectuales, los industriales, los jovenes, todos los argentinos que quieren hacer grande este país.
-
Ayudamos a todas las provincias argentinas, y junto con todos los intendentes construimos la patria grande sin distinciones partidarias.
-
Esto para los santacruceños es muy importante. Yo cuando es que escuchaba la cuestión de la soberanía, para nosotros esto también es de la soberanía importante, porque esto va a evitar el éxodo del poblamiento, va a permitir la inversión y la re conversió
-
La cultura y el Estado -no nos engañemos sobre esto- son rivales: el Estado de cultura no pasa de ser una idea moderna. Lo uno vive de lo otro, lo uno prospera a costa de lo otro. Todas las épocas grandes de la cultura son épocas de decadencia política: l
-
Como una pintura nos iremos borrando. Como una flor hemos de secarnos sobre a tierra, cual ropaje de plumas del quetzal, del zacuan, del azulejo, iremos pereciendo.
-
Lo que percibe el sentido y conoce el espíritu nunca tiene su fin en si mismo. Sin embargo, el sentido y el espíritu quisieran hacerte creer que son el fin de todas las cosas; tal es su soberbia.
-
La ciencia moderna tiene como meta: el menor dolor posible, la vida más larga posible, es decir, una especie de eterna bienaventuranza, ciertamente muy modesta en comparación con la prometida por las religiones.
-
Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos... ¡Y siempre sucede algo!
-
Las calumnias son enfermedades de los demás que se declaran en nuestro cuerpo.
-
En su actuación, los espíritus realmente aristocráticos obran impulsados por su propio egoísmo, por su propia autoestima, bajo su propia y única responsabilidad.
-
Los hombres más intelectuales como son fuertes encuentran su felicidad allí donde otros encontrarían su ruina: en el laberinto, en la dureza consigo mismos y con los demás, en el experimento; su goce consiste en vencerse a sí mismos.
-
Y si el río de mi amor se precipita por fragoso terreno, no importa, no hay río que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar.
-
Su espíritu había perecido ahogado en su compasión; y cuando engrosaba y se desbordaba su compasión, siempre sobrenadaba una gran estupidez.
-
Con múltiple espejo captaba yo aun su mirada cuando su boca estaba cerrada, para que me hablaran sus ojos. Y sus ojos me hablaban, en efecto.
-
Demasiado tiempo me debatí en la añoranza, con la mirada clavada en la lejanía, demasiado tiempo permanecí en la soledad, así que ya no se callar.