Apelo al discurso menospreciable hecho últimamente por Sir Robert Peel en una Casa de los Comunes complaciente. Las órdenes de mérito, dijo, eran los premios propios de los militares los desoladores del mundo en todos los tiempos. A los hombres de ciencia
Frases célebres sobre: ran. [Página 87]
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No quiero estar expuesto como un animal en el zoológico. No soy un héroe de las matemáticas. Ni siquiera soy tan exitoso. Por eso no quiero que todo el mundo me esté mirando.
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No puedo decir que esté indignado. Otras personas hacen cosas peores. Claro que hay muchos matemáticos que son más o menos honrados. Pero casi todos son conformistas. Son honrados, pero toleran a quienes no lo son.
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Los extraños no se consideran aquellos que violan las normas éticas en la ciencia. La gente como yo - que es quién está en aislada.
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Ahora estoy absolutamente envenenada por este mundo. Soy de las que no desconecto ni en verano: me levanto con la radio, me duermo con la radio, si no leo los periódicos me da la sensación de que salgo de casa sin desayunar.. Ahora sí puedo decir que real
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siglo de los extremismos, ... en el que los vicios humanos han alcanzado niveles abismales”. En su opinión, se trata de un siglo de grandes progresos y, en algunos lugares, crecimiento económico sin precedentes”, si bien las zonas urbanas míseras afrontar
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Sobriedad, tesón y una limpieza extremada son buenas cualidades típicas de muchos alemanes, que se demuestran eficaces cuando se aplican a la agricultura o la industria. Pero Hitler puso esas cualidades del carácter alemán al servicio de la comisión de cr
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Cuando el sentimiento de melancolía bovina, de irremediable fatalismo se transforma en un lacerante sentido del horror, el arbusto del opio del optimismo acude en ayuda de los hombres.
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Lo principal era que los hombres son hombres, sólo después son obispos, rusos, tenderos, tártaros, obreros ¿lo comprende? Los hombres no son buenos o malos por según si son obreros u obispos, tártaros o ucranianos; los hombres son iguales en tanto que hom
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El hombre no entiende que las ciudades construidas por él no son parte integrante de la naturaleza. Si quiere defender su cultura de los lobos, de las tormentas de nieve o de las malas hierbas no puede permitirse soltar el fusil, la pala o la escoba. Bast
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Los muros levantados por los Estados, la furia racista, la cortina de fuego de la artillería pesada no significaban nada, eran impotentes ante la fuerza del amor... Daba gracias al destino porque, a las puertas de la muerte, le había permitido comprenderl
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Había vivido perfectamente sin ella. ¡Se sobrepondría! Dentro de un año pasaría por delante de ella sin que le diera un vuelco el corazón. Pero apenas formuló ese pensamiento, sintió la absurdidad de esa esperanza. Del corazón no se arranca nada, el coraz
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Todos eran débiles, tanto justos como pecadores. La única diferencia era que un hombre miserable, cuando realizaba una buena acción, se vanagloriaba de ella toda su vida, mientras que un hombre justo no reparaba en sus buenas acciones, pero recordaba dura
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¡Stalin! ¡El gran Stalin! Es probable que tuviera una voluntad de hierro, pero era más débil de carácter que cualquiera. Un esclavo del tiempo y de las circustancias, resignado y humilde servidor del día de hoy que abre de par en par la puerta a los nuevo
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Tranquilos, veréis como algún día, Leo hará un gol de cabeza. Y será un buen gol.
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Eres bueno y sabes que eres bueno. Entra. Yo soy un gran defensor del ser humano y creo mucho, mucho, mucho en él. Hay que correr, hay que correr, moverse, porque si no... ¡Nos están esperando en ese lado, sácala atrás y mételo al otro lado!
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A Mascherano y Keita no me los quitéis porque son mis niñitas. Son dos soles. Mascherano es el capitán de Argentina. Son dos jugadores impagables. Da sentido a la profesión de entrenador el tener jugadores como estos.
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Si nos levantamos bien temprano y curramos, somos un país imparable.
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La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud, en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera.
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Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.