EEUU hace invariablemente lo correcto, después de haber agotado el resto de alternativas.
Frases célebres sobre: rec. [Página 48]
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La guerra ha comenzado cuando Hitler lo quería. Pero no terminará hasta que nosotros estemos bien convencidos de que ha recibido lo que merece.
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La única forma posible de que perduren valores tales como la confianza y la prudencia, es a través de un estrecho contacto.
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Los que se han encontrado con el Señor Hitler cara a cara en asuntos públicos o en términos sociales han podido apreciar que se trata de un político altamente competente, ponderado, bien informado, de modales agradables y una desarmante sonrisa.
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No tengo nada más que ofrecer que; sangre, ímprobo esfuerzo, sudor y lágrimas.
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Es muy sabio reconocer que uno tiene un problema… La drogadicción es una enfermedad y el primer paso para sanarse es asumir el problema que uno está atravesando y entender que se puede salir.
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Me parece sanador contar que atravesé un momento en el que me perdí.
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La Falange me gusta bastante poco y rechazo de plano cualquier cosa que pueda plantear, pero la Constitución y el derecho de manifestación están por encima de que a mi me guste o no me guste la ideología de los convocantes, que no me gusta absolutamente n
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¿El final de la historia, el fin del hombre?, ¿es serio pensar en ello? Son sucesos lejanos que la Ansiedad -ávida de desastres inminentes- desea a toda costa precipitar.
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El catolicismo, judaísmo latino, salpicó de un hollín indeleble la exuberancia del Mediterráneo. ¿Cómo pudo <<florecer>> en sus riberas bañadas de un sol divino? El cristianismo es una reacción contra el sol y en su vertiente católica un ataque contra él
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El deseo de desaparecer, porque las cosas desaparecen, emponzoño tan atrozmente mi sed de ser que, en medio de los resplandores del tiempo, el aliento se apagaba y el ocaso de las naturaleza me envolvía con multitud de sombras. Y como veía el tiempo en to
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Es difícil de precisar la fecha en que las iglesias llegarán a ser simples monumentos y el día en que las cruces, purificadas del símbolo de la sangre judaica, sonreirán inútilmente a la curiosidad estética. Hasta entonces, no tendremos más remedio que so
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La necesidad de convertir a los seres en eternos por medio de la adoración, la premura por elevarlos, por exceso de corazón, de su destrucción natural me parecía la única labor apreciable.
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No puede concebirse la fuerza sin la enfermedad. No en vano los hombres más peligrosos son los que tienen una salud precaria. El carro de la historia está guiado por hombres que se buscan constantemente el pulso.
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No puedo reconciliarme conmigo mismo, con los otros, con las cosas. Ni siquiera con Dios. Con él de ninguna manera.
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No soporto otro absoluto salvo mi accidente. Dado que soy, la ilusión de mi existencia me parece mi sentido supremo. No voy a enmendar nada de este acontecimiento.
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Sin que nosotros podamos impedirlo, el velo que recubre ese espectáculo llamado vida se desgarra en miríadas de copos ilusorios y, de todo cuanto se desarrollaba ante nuestros ojos, no quedan ya ni tan siquiera las sombras de una quimérica realidad.
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Hemos puesto la versión de San Jerónimo entre la hebrea y la Septuaginta, como entre la sinagoga y la iglesia oriental, que son como dos ladrones, el uno a la derecha y el otro a la izquierda, y Jesús, esto es la iglesia romana, en el medio.
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Ley de Clarke sobre las ideas revolucionarias: Cada idea revolucionaria — en ciencias, politica, arte, o lo que sea — parece evocar tres etapas de reacción. Estas se pueden resumir con las siguientes frases:
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Algunas almas caritativas podrían hacerse la idea de alguna manera milagrosa para desarmar o derrotar al enemigo sin causar demasiado dolor y creo que el arte de la guerra se mueve en esta dirección. Pero, por más deseable que esto sea, esta visión de la