Descubrir con precición lo que no ha sucedido ni va a suceder es el privilegio inapreciable de todo hombre culto y de talento.
Frases célebres sobre: recia. [Página 12]
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Descubrir con precisión lo que no ha sucedido y va a suceder es el privilegio inapreciable de todo hombre culto y de talento.
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La humildad es una virtud tan poco apreciada en nuestro mundo precisamente porque facilita la vida.
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Prefiero saber apreciar lo que no puedo tener, que tener lo que no soy capaz de apreciar.
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Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros.
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La mitad de la humanidad se pregunta para qué sirve su inteligencia en un trabajo en el que sólo se aprecia su esfuerzo. La otra mitad se pregunta para qué diablos dedica sus esfuerzos a un trabajo en el que ni siquiera hace falta su inteligencia
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Amar es el más preciado regalo que se puede dar; ser amado el más preciado regalo que se puede recibir
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La felicidad es algo tan cercano, que muchas veces no la sabemos apreciar sino cuando la perdernos
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Estoy aprendiendo a obsequiar mi ausencia a quien no aprecia mi presencia
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Lo malo de ser puntual es que llega uno a un lugar y no hay nadie allí para apreciarlo.
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Un amigo es alguien que lo conoce todo de ti, y sin embargo... te aprecia.
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Si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella para nada.
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Es imposible que los que mandan sean reverenciados por los que desprecian a Dios.
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Apreciad al que os aconseja y no al que os alaba.
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-EL hombre libre, y mucho más el espíritu libre, pisotea esa especie de bienestar despreciable con que sueñan los tenderos, los cristianos y las vacas.
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No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.
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Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
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Tiempos hubo en el que el alma despreciaba el cuerpo.
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El que niega su propia vanidad suele poseerla en forma tan brutal, que debe cerrar los ojos si no quiere despreciarse a sí mismo.
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Quien a sí mismo se desprecia continúa apreciándose, sin embargo, a sí mismo en cuanto despreciador.