Las mortificaciones que no van condimentadas con la salsa de nuestra propia voluntad son las mejores y las más excelentes, como las que nos tropezamos por la calle, sin pensar en ellas ni buscarlas, y las de cada día, aunque sean pequeñas
Frases célebres sobre: res. [Página 1017]
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En mayor o menor medida todos perseguimos la amistad con Dios, pero únicamente las almas generosas -y, por supuesto, en muy diversos grados- penetran en la intimidad de Dios. ¡Qué diferencia a este respecto, entre un cristiano corriente, que vive en estad
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Es preciso que vivas para otro si quieres vivir para ti.
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¿Quieres saber que es libertad? No ser esclavo de ninguna cosa, de ninguna necesidad, de ningún azar, reducir la fortuna a términos de equidad.
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Es una práctica de la multitud ladrarle a los grandes hombres, como lo hacen los perros con los extraños.
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Los hombres dan mayor crédito a lo que ven que a lo que oyen.
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La vida es como una escuela de gladiadores, donde los hombres viven y luchan unos contra otros.
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Una parte de la vida la pasamos haciendo mal lo que hacemos, otra no haciendo nada y el resto haciendo lo que no deberíamos hacer.
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Poned empeño en aprovechar las pequeñas ocasiones que Dios os va presentando, poned en ello vuestra virtud y no en desear grandes empresas; porque suele suceder que se deja uno vencer por un mosquito y está combatiendo contra monstruos imaginarios
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Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la preseverancia.
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El matrimonio tiene muchos sinsabores, pero la soltería no goza de ningún placer.
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Nada ha podido retrasar más el avance de la ciencia que la actitud de las mentes vulgares, que envilecen lo que no pueden comprender.
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La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre.
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Los dolores leves son parleros, los grandes enmudecen estupefactos.
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Nuestros temores son más numerosos que nuestros peligros, y sufrimos mucho más al sentir temor que en la realidad.
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El que abriga vanos temores merece los temores reales.
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Peores son los odios ocultos que los descubiertos.
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El amor sólo con amor se consigue; si quieres ser amado, empieza por amar.
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Es preciso vigilar los deseos del cuerpo, pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables, que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
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Con esta disposición de ánimo, determiné un día refugiarme en la soledad y evitar todo contacto con los hombres. Me dirigí a cierto paraje, no lejos del mar. ... Me gusta pasar así el rato: puedo conversar conmigo mismo sin estorbo. Para quien ama la medi