Compórtate con amabilidad, pero no esperes gratitud.
Frases célebres sobre: res. [Página 575]
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Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta.
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Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres tonto.
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No todos los hombres pueden ser ilustres, pero pueden ser buenos
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Cuando yo era chico me decían que cualquiera podía llegar a presidente de la nación. Estoy empezando a creerlo.
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La primera mitad de nuestra vida nos la estropean nuestros padres; la segunda nuestros hijos.
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Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.
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Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
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Si quieres destruir la avaricia, debes destruir el lujo, que es su padre
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El testimonio de mi conciencia es para mí de mayor precio que todos los discursos de los hombres.
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La libertad sólo reside en los estados en los que el pueblo tiene el poder supremo.
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Esperaré paciente, acechando, como un perro, el momento. O me iré por la selva de tus versos abriéndome camino lentamente por ocultos senderos, por pequeños resquicios que has dejado entreabiertos.
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Es un hombre elocuente el que puede tratar los temas de carácter humilde con delicadeza; las cosas grandes, de manera impresionante, y las cosas moderadas, con templanza
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Si quieres aprender, enseña.
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La verdadera gloria echa raíces y se expande; las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.
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Los hombres se asemejan al vino: el tiempo agria a los malos y mejora a los buenos.
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Seamos esclavos de las leyes, para poder ser libres.
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Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
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Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.
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La falsedad está tan cercana a la verdad que el hombre prudente no debe situarse en terreno resbaladizo.