Si los hombres se limitaran a hablar solamente de lo que entienden, apenas hablarían.
Frases célebres sobre: res. [Página 591]
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Son poquísimos los hombres que sepan tolerar en otros los defectos de que ellos mismos adolecen.
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Así, en infinitas tardes, fui penetrando en el canto de la llanura, gracias a esos paisanos. Ellos fueron mis maestros. Ellos, y luego multitud de paisanos que la vida me fue arrimando con el tiempo. Cada cual tenía su estilo. Cada cual expresaba, tocando
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No le tengo miedo a la muerte, a lo que sí le tengo respeto es al trance, el ir hacia allá. Confieso que tengo curiosidad por saber de qué se trata.
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No sé soy creyente; cuando le preguntaban eso mismo a mi padre, él respondía, en broma, que era dudante. En lo que hace a mí mismo, no soy religioso. Tengo por ahí algún sarampión místico que repentinamente me inquieta.
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No me gusta que me confundan. En mi país hay grandes escritores y poetas. Yo, a veces, le arrimo el bochín a la poesía. Es sólo una arrimada. No me comparen. Pegar un grito en el cerro no es acercarse al sermón de la montaña.
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Son más instructivos los errores de los grandes intelectos que las verdades de los mediocres.
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Las naturalezas inferiores repugnan el merecido castigo; las medianas se resignan a él; las superiores lo invocan.
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Hay algunos obsesos de prudencia, que a fuerza de querer evitar todos los pequeños errores, hacen de su vida entera un solo error.
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Poquísimos son los hombres que sepan tolerar en los demás sus propios defectos.
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El que en un arte ha llegado a maestro puede prescindir de las reglas.
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Más instructivos son los errores de las grandes inteligencias que las verdades de los ingenios mediocres.
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El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
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Para hacer política justa y sana no basta conocer los hombres; es necesario también amarlos.
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Si quisieran hablar solamente de lo que entienden, los hombres apenas hablarían.
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¡Quiero oir la letanía de la sangre de los hombres!
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Me pregunto a veces si los hombres y las mujeres realmente se satisfacen. Quizás deban vivir separados y visitarse.
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Lo que más valoro es la observación del movimiento de los colores.
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Estoy interesado en la creación de un espacio mediante contrastes de colores en lugar de ser mediante una simple sombra de luz y oscuridad.
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De todos los fantasmas, los fantasmas de nuestros antiguos amores son los peores.