Subir montañas encrespadas requiere pequeños pasos al comienzo.
Frases célebres sobre: res. [Página 965]
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Hay puñaladas en las sonrisas de los hombres; cuantos más allegados éstos, más peligrosas aquéllas.
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Un león entre mujeres es lo más peligroso.
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Cuando las doncellas ruegan, los hombres otorgan con gesto de dioses.
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Los hombres mueren de cuando en cuando y los gusanos se los comen, pero no es de amor de lo que fallecen.
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Los hombres se alaban a sí mismos, cuando carecen de amigos que los encomien.
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Tu vida es como la de un libro, donde los hombres podrán leer cosas extrañas.
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El oro vale por veinte oradores.
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Bruto es un hombre honorable, y así son todos los demás hombres.
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Las costumbres pueden llegar a cambiar la naturaleza.
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Nuestras dudas son traidores que nos hacen perder lo que a menudo podríamos ganar, al temer intentarlo
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Trata de no censurar, porque todos somos pecadores.
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No pidas ni des prestado a nadie, pues el prestar hace perder a un tiempo el dinero y al amigo.
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Los seres humanos no pueden permitirse el lujo de ser fanáticos de nada. Ni siquiera de la justicia o la lealtad. El fanático de la justicia termina por asesinar a un millón de indefensas personas para limpiar un espacio para sus tribunales de la ley. Si
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Condenar el progreso en todo es olvidarse de los vergeles que ha hecho posible la desalinización del agua de mar, idealizarlo es olvidarse de Hiroshima.
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Los hombres poderosos tienen manos que alcanzan lejos.
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El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.
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Él piensa mucho: hombres así son peligrosos.
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Les enseñamos a los niños que hay tantas palabras como colores, y que hay tantos pensamientos porque de por sí el mundo es para que en él nazcan palabras. Que hay pensamientos diferentes y que debemos respetarlos...Y les enseñamos a hablar con la verdad,
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Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.