¡Seamos francos! Las cruzadas — ¡piratería superior, nada más!
Frases célebres sobre: ría. [Página 243]
Hay un total de 7347 freses célebres sobre "ría" este sitio web. [Página 243]
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... yo atravieso con una sombría cautela ese manicomio que ha sido el mundo durante milenios enteros, ya se llame cristianismo, o fe cristiana, o Iglesia cristiana — me guardo de hacer responsable a la humanidad de sus enfermedades mentales.
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El amor es el estado en el cual, la mayoría de las veces, el hombre ve las cosas como no son.
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Así como hay una calle Voluntarios de la Patria, podría haber otra que se llamara, inversamente, calle Traidores de la Patria.
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Nadie recordaría al buen samaritano, si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.
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A los siete años yo ya sabía que a mí nunca me alcanzaría una palabra humana.
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La soledad no se encuentra, se hace. La soledad se hace sola. Yo la hice. Porque decidí que era allí donde debía estar sola, donde estaría sola para escribir libros
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Escribir es intentar adivinar lo que uno escribiría si escribiese
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Siempre supe que algún día volvería a sentir la hierba bajo mis pies y caminaría bajo el sol como un hombre libre...
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No tardé en darme cuenta que tendría que abrirme paso por mi propia capacidad, no por la de mis antepasados.
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Los buenos habrían de llamar demonio al superhombre.
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Todas las mujeres deberían tener catorce años
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La fidelidad debería ser facultativa.
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O la mujer es fría o muerde. Sin dentada no hay amor posible.
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Nadie se acordaría hoy del buen samaritano si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.
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Julio César podría ser mi padre, o Alejandro.
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Podría escuchar cien veces tus historias de china...Ella le coge las manos y las apoya en su propia cara, las besa. Le pide que le cuente. El chino cuenta, con los ojos fijos sólo en ella, la pequeña blanche, una historia de la china imperial
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En la tremenda corriente contemplo el último instante de mi vida. La corriente es tan fuerte que lo arrastraría todo, incluso piedras, una catedral, una ciudad. Hay una tempestad que ruge en el interior de las aguas del río. Del viento que se debate
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Escribir ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada. Esa desesperación se manifestaba en un momento dado del día. Y después seguía la imposibilidad de seguir avanzando, o el sueño, o, a veces nada . O nada, o dormir, morir
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-El psicólogo que llevo dentro me ha librado de la gran tontería de mi país.