Me eduqué y nací en el gueto judío Judengasse, hasta mis quince años, trataron de inculcarme el Talmud. Mis profesores eran personas crueles Unmenschen, mis colegas eran mala junta, me inducían a pecar en secreto, mi cuerpo era débil, mi alma cruda. Apart
Frases célebres sobre: ron. [Página 28]
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No importa lo que me hagan los hombres, un día estaré frente al trono del juez eterno, solo ante él responderé sobre mis actos, y sé que el me declarara inocente.
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No tengo nada que decirles a las víctimas de la guerra. ¡Cómo podría decirles algo quien tiene su casa en pie y puede comer a diario! Sólo espero que el mundo también recuerde a quienes sufrieron la dictadura de Hitler en Alemania y tuvieron que desear la
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Estos inmortales no dieron la espalda a la vida si no que construyeron mundos admirables mediante una sublimación amorosa de las menudencias que, también, componen la existencia.
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A los cinco años me dieron una barba postiza y un disfraz para que hiciera de Santa Claus en una fiesta infantil. Desde entonces, mi destino está ligado a esos trajes. Denme un casco, un caballo y una espada, y en cinco minutos habré compuesto a un héroe
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En América española subsistirá el trono de los Reyes Católicos, en el caso de que sucumbiera en la península. ... No tomará la superioridad determinación alguna que no sea previamente acordada en unión de todas las representaciones de la capital, a que po
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¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Patria y reine por siempre en este Continente Americano nuestra sagrada patrona, la Santísima Virgen de Guadalupe! ¡Muera el mal gobierno!
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Como el judío jamás poseyó una cultura propia, los fundamentos de su obra intelectual siempre fueron tomados de fuentes ajenas a su raza, de modo que el desarrollo de su intelecto, tuvo lugar en todos los tiempos dentro del ambiente cultural que le rodeab
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Y si la nación alemana entera tiene la misma fe en esta vocación que tienen estas miles de personas, si la nación entera tiene el idealismo, Alemania va a estar muy pronto en los ojos del mundo. Nuestro lugar actual en el mundo y los efectos fatales de es
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Creyeron en los apóstoles y, después, en los pastores y doctores de la Iglesia, los cuales les recomendaron que habían de retener fe en la historia que se narra en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.
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De manera que, por lo común, los profetas extraordinarios del Antiguo Testamento se enteraron de la palabra de Dios a través de sus sueños o visiones, y nada más;...
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... definieron la justicia diciendo que ésta consistía en distribuir a cada hombre lo suyo.
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Después, conforme los rebaños de Cristo fueron aumentando, los presbiteros se reuniron en asamblea para considerar que enseñanzas deberían impartir, e hicieron al pueblo pensar que estaba obligado a seguir sus doctrinas.
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El primer apóstol de los que no fueron constituidos por Cristo durante el tiempo en que éste residió en la tierra fue Matiás...
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En esto los romanos tenían la misma opinión que los griegos; también los judíos, quienes llamaron profetas a los locos, si pensaban que estaban poseídos de un espíritu bueno, y endemoniados, si el espíritu era malo; algunos llamaban locos tanto a los prof
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En tiempos de Moisés hubo, además de él, setenta hombres que profetizaron en el campamento de los israelitas.
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Estos títulos de duque, conde y marqués fueron introducidos en el imperio en tiempos de Constantino el Grande y provinieron de las costumbres de la militia germánica.
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Julio César y otros emperadores que vinieron después de él obtuvieron ese mismo testimonio, es decir, fueron canonizados como santos.
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La primera enumeración de todos los Libros, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, está en los cánones de los apóstoles, que se supone fueron compilados por Clemente, el primer obispo de Roma, después de San Pedro.
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Los autores del Nuevo Testamento vivieron todos ellos menos de una generación después de la Ascensión de Cristo, y habían visto a nuestro Salvador o habían sido discipulos suyos, con la excepción de San Pablo y San Lucas.