Era como si algo se hubiese interpuesto entra las dos, sin que yo lo supiera: una especie de hilo. Me atraía hacia ella, dondequiera que estuviese. Era como...Es como si la amases, pensé.
Frases célebres sobre: ses. [Página 119]
Hay un total de 2384 freses célebres sobre "ses" este sitio web. [Página 119]
-
-
Quien no tiene que esperar, de nada debe desesperarse.
-
No se debe poner la espada en manos del desesperado.
-
La sala contigua estaba muy oscura. Los pocos muebles grandes se arracimaban como bultos, como las cestas con los ladrones dentro en Alí Baba. Pensé en lo triste que sería haber recorrido todo el trayecto desde el barrio hasta Briar para que me asesinasen
-
Haz pues mi querido Lucilio lo que dices que tú mismo me dices que haces: agárrate a las horas con ambas manos. Dependerás menos del día de mañana si tuvieses bien asido el de hoy
-
Durante toda mi vida me he visto obligado a dar clases para poder vivir. Durante un tiempo lo dejé para dedicarme sólo a la poesía, pero en cuanto nacieron mis hijos y empezaron las obligaciones, hipotecas y demás, tuve que volver a las aulas.
-
La desesperación es una quimera, esto es lo que la hace tan parecida a la esperanza
-
Disfruta y vive intensamente la ilusión que provoca el amor, sea pasajero o permanente, no pienses demasiado, sólo siente.
-
Un Emperador debe de gobernar como los dioses
-
No se goza de la posesión de ningún bien si no es en compañía
-
Se conocen infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento.
-
Los países no tienen destino. Ninguna vida tiene un destino. En la modernidad la desaparición del término lleva al hombre a ser responsable de lo que le pase, para bien o para mal. La aparición de los sistemas políticos aspira a que esa responsabilidad no
-
La crispación española debe mucho, por desgracia, a tener una Iglesia muy de derechas, muy nacionalcatólica, muy distinta a la Iglesia de otros países
-
... la adversidad sigue a la ventura como la sombra al cuerpo. Ambas, parecen, en efecto, fases alternativas de la irremediable ondulación del humano destino.
-
Cuando ya no se tienen esperanzas, es cuando no hay que desesperar de nada
-
Nuestro deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
-
El estudio, asesoramiento y ejemplo nunca podrán enseñar tanto como enseña un fracaso.
-
Nuestros deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
-
Roguemos fuerza a nuestra misma desesperación
-
La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre.