Mi mayor desgracia ha sido siempre no ser capaz de resistirme a los halagos.
Frases célebres sobre: siem. [Página 177]
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Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción.
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El vicio rara vez se insinúa chocando con la honradez; casi siempre toma el color de ésta.
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El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.
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Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.
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Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.
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El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber.
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La violencia se da siempre por una contra-violencia, es decir por una réplica a la violencia del otro.
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Al mismo tiempo, aprendí que siempre pierdes. Sólo los bastardos piensan que vencen
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A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo.
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Las críticas importantes son siempre constructivas.
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La entropía contiene siempre dos elementos dialécticos: un elemento creador de desorden, pero también un elemento creador de orden. ... Vemos, pues, que la inestabilidad, las fluctuaciones y la irreversibilidad desempeñan un papel en todos los niveles de
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Siempre estamos eligiendo; esa es la razón por la que es tan importante enriquecer la gama de posibilidades y desarrollar nuevas utopías al final de este siglo, que hagan posibles nuevas elecciones.
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¡Y yo allí! Pensando en vos siempre... Siempre extrañándote...
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Disculpá mis actos de hampón, siempre hay quilombito en un cielo de dos y nunca hay terreno sagrado amor.
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El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.
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Lo sublime ha de ser siempre grande; lo bello puede ser también pequeño.
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Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una ley universal.
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Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y persistentemente se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado que está sobre mí y la ley moral que hay en mí
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Siempre ha sido así y siempre será igual, que el tiempo y el mundo, el dinero y el poder, pertenecen a los mediocres y superficiales, y a los otros, a los verdaderos hombres, no les pertenece nada. Nada más que la muerte.