El dinero puede comprar una cama, pero no las ganas de dormir; libros, pero no la inteligencia; alimentos, más no el apetito; una casa, más no un hogar; medicamentos, pero no la salud; lujos, pero no la cultura; diversiones, pero no la felicidad; un pasap
Frases célebres sobre: tel. [Página 63]
Hay un total de 1985 freses célebres sobre "tel" este sitio web. [Página 63]
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La mitad de la humanidad se pregunta para qué sirve su inteligencia en un trabajo en el que sólo se aprecia su esfuerzo. La otra mitad se pregunta para qué diablos dedica sus esfuerzos a un trabajo en el que ni siquiera hace falta su inteligencia
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Cuando una mujer sufre en silencio es porque su teléfono no sirve.
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El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma.
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Con el dinero se puede comprar el libro, pero no la inteligencia, el lujo, pero no la belleza.
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No pongas en duda la inteligencia de tu mujer: mira con quién se casó
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No me gusta ir a un motel, prefiero casarme otra vez.
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Resulta verdaderamente asombrosa la prontitud con que un chisme basta para distraer la atención de una conversación intelectual.
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Cualquier consumidor inteligente sabe lo que significa una garantía: que, pase lo que pase, no está cubierto.
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La vida es como el varillaje de un paraguas. Nosotros somos las varillas, y lo que hace falta es... <<tela>>
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Tardé 10 años en ganarme un lugar en el mundo, pero ese lugar se lo ganó Annatell, no yo.
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¿Hay vida inteligente en la Tierra? Sí, pero estoy solo de visita.
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Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que te elijan para realizarlas
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Aquellos que crean en la telequinesis, que levanten mi brazo.
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El hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas, sino el que sabe sacar provecho de las pocas que tiene.
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Es el papel del científico -del honesto e inteligente hombre de letras, así como también del sacerdote honesto e inteligente- el mantener experimentalmente opiniones heréticas y prohibidas incluso si es para rechazarlas finalmente.
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La gente, en cualquier administración, sin importar lo inteligente o capaz que sea, no trabaja muy racionalmente. Trabajan, en cambio, por sus intereses egoístas.
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La inteligencia me persigue pero yo soy más rápido.
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La impaciencia entorpece el pensamiento y lo transforma en impulso. La paciencia es inteligencia, por lo tanto es equilibrio y armonía del espíritu.
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Una voz femenina en el teléfono se escucha inesperada y audaz. Cuánta dulce armonía hay en esa voz sin cuerpo.