¿Usted me despierta temprano para decirme que tengo razón? ¡Despiérteme para decirme que me equivoqué!
Frases célebres sobre: teme. [Página 32]
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Todo lo que existe puede concebirse solo, o no puede concebirse solo. No hay término medio, pues las dos proposiciones son contradictorias. Ahora bien, todo lo que podemos concebir solo, sin pensar en algo más, como existiendo independientemente de otra c
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Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen.
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La soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
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El amor es como las enfermedades contagiosas, que cuanto más se temen más fácilmente se adquieren.
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...puesto que los hombres aman según su voluntad y temen según la voluntad del príncipe, un príncipe debe depender solo de lo que es suyo y no de lo que es de otros, solo tiene que ingeniárselas para no ser odiado...
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A ti te odio más, pues atraes pero no eres lo suficientemente fuerte como para retenerme junto a ti.
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La pasión no sabe esperar. Lo trágico de los hombres estriba frecuentemente en no saber esperar
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El valiente mira al peligro, el temerario lo busca, el loco no lo puede ver.
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Es preferible morir a odiar y temer: es preferible morir dos veces a hacerse odiar y temer.
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Al hombre le ocurre lo mismo que al árbol. Cuanto más quiere elevarse hacia la altura y hacia la luz, tanto más fuertemente tienden sus raíces hacia la tierra, hacia abajo, hacia lo oscuro, lo profundo — hacia el mal.
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Porque lo necesario es que el hombre llegue a estar contento de sí mismo, independientemente de que ello lo consiga con este o con aquel tipo de arte o poesía
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Casi todos mis alumnos lamentan no haber abordado a alguna chica. Sin embargo, pocos lamentan haberlo hecho, independientemente de lo que luego ocurriera.
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¡En la silla del papa no estaban ya sentados la vieja corrupción, el peccatum originale, el cristianismo! ¡Sino la vida! ¡Sino el triunfo de la vida! ¡Sino el gran sí a todas las cosas elevadas, bellas, temerarias!. Y Lutero restauró de nuevo la Iglesia:
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No pensaban suficientemente hondo, así que su sentir no descendía hasta los fondos.
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El hombre temeroso no sabe lo que es estar solo: detrás de su silla hay siempre un enemigo
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Los autores han dicho siempre en sus prólogos y se lo han llegado a creer ellos mismos, que escriben para el público; no sería malo que se desengañasen de este error. Los no leídos y los silbados escriben evidentemente para sí; los aplaudidos y celebrados
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Una de las cosas lindas de este deporte, es que constantemente te entrega revanchas.
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Aun falsas y producto de mi idealismo, me apasionan las imágenes que inconscientemente fragüé, y nada me haría renunciar a ellas, porque sin ellas me sentiría despojado y hueco.
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La envidia -proclamó el cocodrilo- resulta, si bien se mira, una virtud, y perdónenme Sus Excelencias. Merced a la envidia se han realizado obras muy importantes. Es deuda cercana de la emulación, de la competencia y, consecuentemente, del progreso. La ci