La división de los Estados Unidos en federaciones de igual fuerza fue decidido mucho antes de la guerra civil por los altos poderes financieros de Europa. Esos banqueros temían que los si Estados Unidos permanecían de una pieza, y como una nación alcanzar
Frases célebres sobre: temí.
Hay un total de 13 freses célebres sobre "temí" este sitio web.
-
-
Temías perderla y la has asesinado.
-
... imagino animales imposibles de cuerpo humano y branquias a quienes los fenicios ¿o los mongoles o los hunos o nosotros, los incrédulos? temían adorar, el cielo ocupándose de sí mismo, abstraído, pero qué importa el cielo si a él no le importamos...
-
Tenía miedo de las dagas verbales.Temía la calma antes de la tormenta. Temía por mis propios huesos. Tenía miedo de tu seducción. Le temía a tu coacción. Tenía miedo a tu rechazo. Temía tu intimidación. Le tenía miedo a tu castigo. Tenía miedo de tus sile
-
A mí me gustaba ganar siempre al final. Esto era algo por lo que ellos me temían.
-
Temíamos caer violentamente en el silencio como en un abismo y nos mirábamos con laconismo como armados guerreros frente a frente.
-
...cuánto temía Lenin dejar pasar el momento de la insurrección.
-
Le daría las gracias por sus desvelos, por las reprimendas, por el destello de inquietud que veía en su mirada cuando temía que estuviese cometiendo un error. Le daría las gracias por todo lo que para ella fueron entonces ataduras y limitaciones.
-
Antes me temían, ahora me respetan
-
Era neutral en cuanto a la religión, escéptico respecto a la libertad de expresión, simpatizaba con quienes protestaban contra los impuestos, sentía indiferencia para con los indios, temía a los negros, era duro con los pornógrafos, blando con los delincu
-
No ignoraba yo el peligro apremiante a que me exponía... me comprometí sin embargo, con votos solemnes, a un estado cuyas reglas creía poder practicar hasta la muerte, independiente de todo humano acontecimiento... De ningún modo temía que las revueltas p
-
Quiero que sepa sin embargo que todas las noches que he dormido a su lado, incluso las discusiones más inútiles, siempre fueron algo espléndido y esas difíciles palabras que siempre temí decir pueden decirse ahora: te amo.
-
Qué suerte que viniste, ahora entiendo tantas cosas que antes no veía. Quisiera que me digas porqué jamás nos encontramos en una caricia, si nuestras risas se escuchaban juntas, tus pasos firmes y los míos, que te seguían, porqué en vez de amarte te temía