Y había besos y cánticos y risas en su boca, en mi boca y en tus brisas...
Frases célebres sobre: tic. [Página 188]
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Un hombre que no sabe ser un buen padre, no es un auténtico hombre.
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Melancolía: manera romántica de estar triste
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Las pasiones contienen una injusticia y un interés propio que hace que sea peligroso seguirlas, y que convenga desconfiar de ellas, incluso cuando parecen muy razonables.
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Es más fácil conocer al hombre en general que a un hombre en particular.
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No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.
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Las finanzas son un arma de fuego. La política es saber cuándo apretar el gatillo.
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Esas acciones grandiosas y espléndidas que deslumbran, según los políticos son efecto de grandes designios, pero por lo común tan solo son efecto del talante y de las pasiones. Así, la guerra de augusto con antonio, que se atribuye a la ambición de ambos
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Esa clemencia, de la que se hace una virtud, a veces se practica por vanidad, otras por pereza, a menudo por miedo, y casi siempre por esas tres razones juntas.
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La clemencia de los príncipes a menudo no es más que política para ganarse el afecto de los pueblos.
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En la mayor parte de los hombres el amor a la justicia no es más que el dolor de sufrir la injusticia.
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Lo terrible de ser divorciada no es que todos los hombres se crean en la obligación de proponerte cosas, sino que piensan que ya no hay necesidad del romanticismo
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El amor por la justicia sólo es, en muchos hombres, el temor de sufrir la injusticia.
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El amor a la justicia no es, en la mayoría de los hombres, sino el temor a padecer la injusticia
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Se censura la justicia, no por la aversión que hacia ella se siente, sino por el prejuicio que de ella se recibe
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Sin ella, mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo y Morgana y los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia
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Como todas las épocas han tenido sus espantos, la nuestra es la de los fanáticos, la de los terroristas suicidas, antigua especie convencida de que matando se gana el paraíso
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Enfrentándonos a los fanáticos homicidas defendemos nuestro derecho a soñar, y a hacer nuestros sueños realidad
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El genio artístico o literario, no es -en ningún caso- garantía de lucidez política.
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Sin los buenos libros, seríamos peores de lo que somos, más conformistas, menos inquietos e insumisos, y el espíritu crítico, motor del progreso, ni siquiera existiría