.. Me di cuenta también de que sólo estaba en la Tierra para una breve visita. Estoy aquí por una única vez y no habrá retorno. Por esa razón comencé a escribir.
Frases célebres sobre: tie. [Página 280]
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La vida y las personas son complejas. Un escritor, al igual que un artista, no tienen la personalidad de un político: no vemos al mundo de manera tan simple.
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El arte en general, y naturalmente también la arquitectura, es un reflejo del estado espiritual del hombre en su tiempo
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¡Tiembla, desorbitado hipócrita, inhumano parricida, incestuoso violador! ¡Tiembla ante la magnitud de tus crímenes! ¡Y tú eras el que se consideraba a prueba contra las tentaciones, absuelto de las fragilidades humanas y libre de los errores y el vicio!
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Si un cuadro tiene que ser explicado mediante palabras, nada tiene que ver con la pintura.
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Yo era pobre, pero sabía que la vida es hermosa y no tenía otra ambición que descubrir con nuevos significados la profunda de los vínculos que me unían a la tierra.
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Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre encerrados en la cárcel de nuestros pequeños ideales sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nuestra casa.
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La palabra es tiempo y el silencio eternidad
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No hay que preguntar si los que lloran tienen o no tienen razón, sino sencillamente hacer lo que se pueda para que no lloren
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A quien las buenas obras no aprovechan y las tiernas palabras no mueven, las malas le domen con duro y riguroso castigo.
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Libertad. Loada de sabios, deseada de muchos y cantada de poetas, para cuya estimación todo el oro y las riquezas de la tierra es poco precio
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Es de mayor estimación lo poco que el sabio sabe, que lo mucho que el rico tiene.
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Suave brisa. La sombra de la glicina apenas tiembla.
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La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.
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Antes de tragarla el agua de la vertiente hizo crujir mis dientes.
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Como él se acostumbró a sus encantos, dejaron de excitar los mismos deseos que inspiraban al principio. Agotado el delirio de la pasión, Ambrosio tuvo tiempo para observar todos los defectos menudos y, donde nos los había, la saciedad lo hizo imaginarlos.
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Los pétalos de la rosa amarilla. ¿Tiemblan y caen al ruido de los torrentes de agua?
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No se tiene más que la felicidad que se puede comprender.
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Cuando ponemos en marcha nuestro reloj, ¿es tiempo lo que creamos o la hora de la muerte lo que alimentamos?
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Los grandes hombres y mujeres tienen confianza en el destino, conocen parte de su porvenir, porque son parte de su porvenir ellos mismos.