Sólo verdaderas manos escriben verdaderos poemas. No veo ninguna diferencia entre un apretón de manos y un poema.
Frases célebres sobre: verdadero. [Página 21]
Hay un total de 692 freses célebres sobre "verdadero" este sitio web. [Página 21]
-
-
Tú me llamas La Rosa, dice la Rosa, mas si supieses mi verdadero nombre me deshojaría de inmediato.
-
Rara vez el primer amor es el verdadero.
-
El verdadero poder es el servicio
-
El busca porque realmente quiere saber. Él sabe que no sabe, por eso busca. Su búsqueda tiene su belleza propia. El no es tonto, simplemente ignorante. El verdadero tonto es aquel que piensa que sabe sin saber en absoluto.
-
El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
-
Soy atea, y si un ateo y un Papa piensan las mismas cosas, debe haber algo verdadero. Debe haber alguna verdad humana que está más allá de la religión.
-
Donar anónimamente... Es el último y verdadero espíritu de la caridad.
-
El amor verdadero, el amor ideal, el amor de alma, es el que sólo desea la felicidad de la persona amada sin exigirle en pago nuestra propia felicidad.
-
El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber como eres te quiere.
-
El amor verdadero empieza cuando no se espera nada a cambio
-
Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio.
-
El verdadero amigo no es el que nos seca las lágrimas sino el que evita que las derramemos.
-
El electrón es el verdadero héroe de nuestro siglo.
-
Es mucho más difícil juzgarse uno mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte correctamente serás un verdadero sabio.
-
Virtud y sabor son casi lo mismo, porque la virtud es poco más que un gusto activo y el más delicado afecto de cada uno se combina en el amor verdadero. ¿Cómo es posible entonces que busquemos amor en las grandes ciudades, donde el egoísmo, la disipación
-
Es un verdadero pesimista: mira un donut y sólo ve el agujero.
-
Un verdadero amigo es un regalo de Dios.
-
El verdadero poeta es omnisciente, es un mundo real en miniatura.
-
Con el verdadero maestro el discípulo aprende a aprender, no a recordar y obedecer. La relación con el lúcido no moldea sino que libera