Haré del mundo un antro fantasmal e irrespirable. Volveré histérica a cuanta criatura se agita.
Frases célebres sobre: veré. [Página 3]
Hay un total de 81 freses célebres sobre "veré" este sitio web. [Página 3]
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El paisano tiene buen sentido porque ha sido vencido desde el principio. Dadle el poder y veréis en qué queda su buen sentido.
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En ti está, porvenir, en ti la salvación, en tu risa veré el sol.
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Sed rígidos con vosotros mismos, pero condescendientes con los demás. De este modo os veréis libres de toda envidia y resentimiento.
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Si salgo reelegido no volveré a repetir el Tripartito
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Volveré a mi tierra. Volveré. Pondré mi frente entre sus manos. El calor del surco entrará en mis ojos hasta el alma. No rehusaré su calle ni su puerta. No rogaré que me ame, porque su corazón me ha esperado por años y nieblas. Siempre viva.
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Alguna vez en la vida volveré por esa senda, haciendo el mismo camino entre tu rancho y la acequia.
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Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra.
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Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo
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Cuando yo muera, no me veré morir, por la primera vez.
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Cuando todos se vayan a otros planetas yo quedaré en la ciudad abandonada bebiendo un último vaso de cerveza, y luego volveré al pueblo donde siempre regreso como el borracho a la taberna y el niño a cabalgar en el balancín roto.
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La quiero para soltarla, solamente. No tengo cárcel para ti en mi ser. Tu libertad te guarda para mí. La soltaré otra vez, y por el cielo, por el mar, por el tiempo, veré cómo se marcha hacia su sino. Si su sino soy yo, te está esperando.
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Pero no quiero que el día de mañana diga el Gobierno que no quise pacificarme. Para terminar, résteme decir que prometo bajo mi palabra de honor, que no volveré a quemar ni un solo cartucho que vierta sangre de hermano, porque siempre he querido el bien d
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Ahora os pido perderme y encontraros a vosotros mismos. Sólo cuando me hayáis repudiado volveré a estar con vosotros.
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Ahora os ordeno perderme a mi y encontraros a vosotros; sólo cuando todos hayáis renegado de mi volveré a vosotros.
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En cuanto a la observación de mi mismo, me obligo a ella, aunque sólo sea para llegar a un acuerdo con ese individuo con quien me veré forzado a vivir hasta el fin
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Tú, Cielo Santo, que mi amor sincero miras y mi dolor, dame esperanza de que veré otra vez el bien que quiero.
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Contemplar la vida humana durante cuarenta años es lo mismo que contemplarla durante diez mil, pues ¿qué más veréis en diez mil años?
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Es difícil que recuerde mi cara en los espejos. Sé mi memoria y veré lo que he perdido.
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Ahora que puedo amarte, yo voy a amarte de verdad, mientras me quede aire, calor nunca te va a faltar, y jamás volveré a fijarme en la cara de los demás. Esa careta idiota que tira y tira para atrás.