Yo no elegí sino que la vida me ofreció algo y eso es lo que pude ser
Frases célebres sobre: vida. [Página 386]
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A los 19 yo ya sabía lo que era la vida. Sobre todo porque a esa altura ya se me habían destruído unos cuantos sueños
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El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo.
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Tan corta como es la vida, aún la acortamos más por el insensato desperdicio del tiempo.
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El trabajo endulza la vida; pero no a todos les gustan los dulces.
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La felicidad suprema de la vida es la convicción de que somos amados.
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La vida es una flor cuya miel es el amor.
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La vida es un viaje, la idea es el itinerario.
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La vida es un abismo.
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Entre dos, la vida es posible; uno solo no puede arrastrarla
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Amigo, oculta tu vida y propaga tu espíritu
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Salvar la civilización es salvar la vida de un pueblo.
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Dios se manifiesta a nosotros en primer lugar a través de la vida del universo, en segundo lugar a través del pensamiento humano. La primera manifestación se llama naturaleza, la segunda arte.
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La vida es un juego de probabilidades terribles; si fuera una apuesta no intervendrías en ella.
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Jim Jarmusch me dijo una vez: Rápido, barato y bueno...Escoge dos. Si es rápido y barato, no será bueno. Si es barato y bueno, no será rápido. Si es rápido y bueno, no será barato. Rápido, barato y bueno... Escoge dos palabras que rijan tu vida.
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Cuando las leyes que gobiernan tu locura privada se aplican a la rutina diaria de vivir, tu vida puede coagularse y colisionar.
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La filosofía busca la verdad así como la vida humana busca el aire para ser. Pero el aire no tiene lugar ni dueño. Sin él no podemos vivir, y con él, no nos alcanza. Desde siempre la filosofía combina amor y conocimiento, y los dos flotando sobre un vacío
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El tonto nunca perdona ni olvida; el ingenuo perdona y olvida; el sabio perdona pero no olvida
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Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
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Las personas sufren un grado considerable de privaciones de las comodidades o de las cosas necesarias para la vida, con objeto de poderse permitir lo que se considera como una cantidad decorosa de consumo derrochador.