La cura para el dolor por aquello que perdimos es el olvido.
Frases célebres sobre: vido. [Página 12]
Hay un total de 549 freses célebres sobre "vido" este sitio web. [Página 12]
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El que tenga miedo a la muerte es que no ha vivido.
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¿De qué me ha servido una juventud, de castidad, de privaciones, una vida tal vez próxima a extinguirse sin haber gozado del amor?
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Derecho no ejercitado, no es derecho; derecho no vivido, no es derecho; derecho pasivo, no es derecho. Para que él sea en la vida lo que es en la esencia de nuestro ser, hay que ejercitarlo. Ejercitarlo es cumplir con el deber de hacerlo activo, positivo
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El periodismo es, entre todas las instituciones auxiliares del derecho, la que más le ha servido algunas veces y la que más continua y eficazmente podría servirle siempre
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Sólo cuando una casa arde se ve toda la miseria que había dentro. Entonces, hasta el rey se entera de que ha convivido con las ratas.
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En la naturaleza nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de ésta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad la
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Aquel que es demasiado precavido realiza muy poco en la vida.
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He vivido fuera de todo movimiento, de toda acción, sin hacer nada por la gloria, el placer, la ciencia o el dinero.
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He vivido lo suficiente, tanto en años como en logros
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Si. Mis ojos tus ojos rechazan el lenguaje más férvido es mudo...Es inútil, evita el saludo, pues tus manos, tus manos me abrazan.
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Yo debería haber enloquecido o desaparecido, pero resulta que he sobrevivido.
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El escritor es un insensato que, no contento con haber aburrido a los que han vivido con él, se obstina en atormentar a las generaciones venideras.
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Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas.
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Hombre precavido vale por dos.
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Todo lo que el hombre hace a los animales, regresa de nuevo a él. Quien corta con un cuchillo la garganta de un buey y permanece sordo ante los bramidos de temor, quien es capaz de matar impávido a un atemorizado cabrito, y se come el pájaro, al que él mi
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Nací sin saber por qué. He vivido sin saber cómo. Y muero sin saber cómo ni por qué.
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Pérfido, te atreves a mostrarte ante mis ojos. Después de haberme quitado lo que más amaba. No esperes nada de mí, tú no me has servido: Creyendo vengarme, me has quitada la vida.
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Mi deber no depende del de otro, y he de cumplir con el mío, pese a su olvido
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Vale más un instante de vida verdadera que años vividos en un silencio de muerte