Si eliges mujer muy hermosa no la disfrutarás solo; si la eliges muy fea, te fastidiará muy pronto. Te conviene pues, elegirla ni muy fea ni muy hermosa.
Frases célebres sobre: vie. [Página 114]
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Es totalmente cierto que el vino gana con la edad, cuanto más viejo me voy haciendo, más me gusta.
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La moda que se adelanta diez años a su época es indecente; diez años después de ésta resulta horrorosa; un siglo después se convierte en romántica.
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Lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas, pero nadie te pregunta.
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Cuanto más alto asciendas en la montaña, más fuerte soplará el viento.
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Los padres de familia suelen hablar de la nueva generación como si no tuvieran nada que ver con ella.
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Después de lo malo, viene lo bueno.
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No se pueden enseñar nuevos trucos a perros viejos.
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Mirad, en la vida no hay soluciones, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, y las soluciones vienen
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Los hombres no dejan de jugar cuando se hacen viejos. Se hacen viejos cuando dejan de jugar.
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Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana.
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Sus lágrimas se vieron detenidas de pronto por el terror. Una voz habló a su lado en el pabellón. Sintió un escalofrío.
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Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...
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Si tuviese un deseo, sería que siempre fueses lo primero que veo por la mañana al despertarme, y lo último que veo por la noche antes de dormirme
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Si no existiera el invierno, la primavera no sería placentera, y si no pasamos por la adversidad la prosperidad no sería bienvenida
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Los viejos van a la muerte. La muerte va a los jóvenes.
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El carnaval parecía extenderse desde Venecia a lo largo de todas aquellas encantadoras playas, y el río estaba cubierto de naves que se dirigían hacia la ciudad, exhibiendo la diversidad fantástica de las máscaras. Hacia la caída de la tarde vieron con fr
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Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que l
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Ni Emily ni Valancourt fueron conscientes de cómo llegaron al castillo, de si habían sido transferidos allí por el encanto de un hada, porque no pudieron recordar nada, y hasta que no entraron en el vestíbulo no tuvieron conciencia de que había otras pers
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Si tuviera que regalarte algo en este momento te regalaría un espejo porque lo más bonito para mi es tu reflejo