Reconozco que estoy mejor que la mayoría, pero no me parece que haya renunciado a la agonía y la angustia que acosa a los hombres y mujeres esclavos de unas vidas que no han escogido y obligados a vivir en unas comunidades que odian.
Frases célebres sobre: viv. [Página 126]
Hay un total de 4163 freses célebres sobre "viv" este sitio web. [Página 126]
-
-
Cuando naciste, tú llorabas y todos a tu alrededor sonreian; vive tu vida de manera que cuando mueras, tú sonrías y todos a tu alrededor lloren
-
Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir.
-
Vale más caer entre las patas de los buitres que entre las manos de los aduladores, porque aquellos sólo causan daño a los difuntos, y estos devoran a los vivos.
-
Vivir en la Tierra es caro pero ello incluye un viaje gratis alrededor del sol cada año.
-
El amor es: el dolor de vivir lejos del ser amado.
-
Dos pueden vivir con el mismo dinero que uno, pero sólo la mitad de tiempo.
-
Trata de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de tu vida todo de una sola vez.
-
El que vive de recuerdos arrastra una muerte interminable.
-
Nos gustaría vivir y morir como las brevas: caernos del árbol de la vida sólo después de habernos puesto morados.
-
Por cierto la virtud vive, lo digo sin sutilezas: ama, y así verás que el amor es su vida.
-
El hombre que no eleva su espíritu por sobre sí, no es digno de vivir en la condición de hombre.
-
La avaricia es un continuo vivir en la pobreza por miedo a ser pobre
-
La frase cristiana No sólo de pan vive el hombre significa la necesidad de atender a lo material pero sin ser materialista
-
A veces son precisamente los ideales por los cuales mueren las personas los que les imposibilitan vivir y trabajar juntos.
-
El avaro es el hombre que vive como pordiosero... por temor de llegar a serlo.
-
Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana.
-
Es reanimante y vivificador, como la llegada de la primavera para una persona enferma, su ánimo recibe por alguna razón el espíritu de la estación y sus ojos se iluminan con un brillo transitorio.
-
¡Oh, Emily! ¡Cuánto tiempo he de estar condenado a vivir sin ti, cuánto tiempo pasará antes de que regreses a Francia!
-
Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...