Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos.
Frases célebres de Alejandro Casona.
Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido como Alejandro Casona fue un dramaturgo y poeta español perteneciente a la Generación del 27.
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La letra con sangre entra... pero con sangre del maestro. Si bien esta frase -según acredita Carmen Díaz Castañón en su libro Alejandro Casona. Oviedo: Biblioteca Caja de Ahorros de Asturias, 1990, página 106- la pronunció Casona, este principio pedagógic
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El buen maestro no se limita a decir a la juventud lo que hay que hacer: lo hace delante de ella, como el pájaro-madre vuela para enseñar a volar. Citado en Carmen Díaz Castañón, Alejandro Casona. Oviedo: Biblioteca Caja de Ahorros de Asturias, 1990, pági
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Hablar poco pero mal, ya es mucho hablar.
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Irse es como sustituirse por el recuerdo, y puede ser peligroso.
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La belleza es la otra forma de la verdad.
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Llorar, si; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha nueva que llorar por la que se perdió.
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Los perros no piensan y distinguen enseguida a los malos de los buenos.
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Mejor aplicar el llanto siempre que sea posible, como la medicina antigua aplicaba la sangría.
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No basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud. Con todas sus consecuencias.
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No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
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No hablar nunca de una cosa no quiere decir que no se sienta.
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No hay nada que un hombre no sea capaz de hacer cuando una mujer le mira.
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No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.
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No le pida nunca nada a la vida. Espere… Y algún día la vida le dará una sorpresa maravillosa.
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Perdón es una palabra que no es nada, pero que lleva dentro semillas de milagros.
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Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados.
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Un buen profesor debe parecerse lo más posible a un mal estudiante.
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En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos.
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Adiós, mi amor querido. Gracias por todo lo que me diste, y gracias por cada vez que vuelvas a pensar en mí