La vida consiste en arder en preguntas.
Frases célebres de Antonin Artaud.
Antoine Marie Joseph Artaud comúnmente llamado Antonin Artaud , fue un poeta, dramaturgo, ensayista, novelista, director escénico y actor francés.
-
-
Todo debe colocarse en un orden casi fulminante.
-
Allí donde huele a mierda, huele a ser.
-
Es grave advertir que después del orden de este mundo hay otro orden.
-
El mundo es el abismo del alma.
-
El más pequeño acto de creación espontánea constituye un mundo más complejo y mucho más revelador que cualquier sistema metafísico.
-
No ha quedado demostrado, ni mucho menos, que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible.
-
Y es conveniente que todo aquello que se ha ido convirtiendo en actitud mecánica y sin creatividad desaparezca y caiga en el olvido
-
Quisiera hacer un libro que altere a los hombres, que sea como una puerta abierta que los lleve a un lugar al que nadie hubiera consentido en ir, una puerta simplemente ligada con la realidad.
-
Vivir no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida.
-
Allí donde otros exponen su obra yo sólo pretendo mostrar mi espíritu.
-
Me niego a hacer diferencias entre cada minuto de mí mismo. No acepto el espíritu planeado.
-
He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar estándolo, pues los estados de privación de la vida me han dado siempre mejores indicios sobre la plétora de mi poder que las creencias pequeño burguesas de que: basta la salud.
-
Se trata pues de hacer del teatro, en el sentido cabal de la palabra, una función; algo tan localizado y tan preciso como la circulación de la sangre por las arterias, o el desarrollo, caótico en apariencia, de las imágenes del sueño en el cerebro, y esto
-
Para obtener las cualidades de los tonos particulares hay que introducir en la luz un elemento de tenuidad, de densidad, de opacidad y sugerir así calor, frío, cólera, miedo.
-
Ni mi vida es completa ni mi muerte ha fracasado completamente.
-
Es preciso acabar con el Espíritu como con la literatura. Quiero decir que el Espíritu y la vida se encuentran en todos los grados.
-
Deja de razonar con tu sexo, asimila de una vez la vida, toda la vida, ábrete a la vida, mira las cosas, mírame, renuncia, y deja al menos que la vida me abandone, se expanda ante mí, en mí. No me agobies. Basta.
-
No queremos abrumar al público con preocupaciones cósmicas trascendentes. Que haya claves profundas del pensamiento y de la acción, que permitan una comprensión de todo el espectáculo, no atañe en general al espectador, ni le interesa. Pero es necesario q
-
Pues mi ser es bello pero espantoso. Y sólo es bello porque es espantoso. Espantoso, espanto, formado de espantoso.