Lo que al caballero le hace ser caballero es ser medido en el hablar, largo en el dar, sobrio en el comer, honesto en el vivir, tierno en el perdonar y animoso en el pelear.
Frases célebres de Antonio de Guevara.
Fray Antonio de Guevara fue un escritor y eclesiástico español, uno de los más populares del Renacimiento, cronista de Carlos I.
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La crianza y el buen comedimiento más honra al que la hace que no al que se le hace.
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La cosa más necesaria de que el cortesano tiene necesidad es tener en la corte un fiel y verdadero amigo, no para que le lisonjee, sino para que le reprenda.
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A los cordiales amigos no basta alumbrarles por do vayan sino que les hemos de quitar los tropiezos a do tropiecen.
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El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer muy pocos.
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Las guerras, para ser buenas, las han de encomendar a los dioses, aceptarlas los príncipes, justificarlas los filósofos y ejecutarlas los capitanes.
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El buen juez no ha de torcer las leyes a su condición, sino torcer su condición conforme a las leyes.
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Al hombre que hace todo lo que puede no podemos decirle que no hace todo lo que debe.
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El corazón que está lleno de miedo, ha de estar vacío de esperanza.
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No hay en el mundo cosa más cara que la que con ruegos se compra.
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Los que se enamoran muy deprisa suelen aborrecerse muy despacio
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Al hombre que hace todo lo que puede no debemos decirle que no hace todo lo que debe
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La mayor merced que Dios hace a un viejo es darle a conocer que ya es viejo.
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No hay mayor tentación que no ser tentado.
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En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
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La sabiduría no está en los hombres canos, sino en los libros viejos.
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En el buen caballero, aunque se encuentre algo reprensible, nada hay que afearle.
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¡Cuántos en las cortes tienen oficios preeminentes, a los cuales en una aldea no les hicieran alcaldes!
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A los buenos amigos no es suficiente iluminarles el camino, hay que apartar de él también todo lo que pueda hacerles tropezar.
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Si la mujer no se corrige por lo que le dicen, nunca se enmendará por lo que la amenacen.