A la política se dedican quienes no sirven para otra cosa
Frases célebres de Antonio Gala.
-
-
Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra...
-
Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche.
-
Cada uno es heredero de sí mismo, escribió Rabelais refiriéndose a las calendas griegas. Pues bien, hemos llegado a ellas. Ahora nada es como era. Ahora se nos plantea el gran problema: Estamos solos y hemos de elegir. Somos, en teoría, libres; somos, en
-
El amor es la poesía de los sentidos. Pero hay poesías malísimas...
-
El amor perfecto es una amistad con momentos eróticos.
-
El dolor es más fuerte entre los más fuertes. Como el cáncer.
-
El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe por qué está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.
-
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
-
En una rosa caben todas las primaveras.
-
Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos...
-
La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.
-
La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.
-
La religión no debería existir. Debería estar prohibida por Dios, pero como no existe...
-
Llamar fiesta a un rito tan sangriento como una corrida de toros es lo contrario de llamar sacrificio al rito incruento de la misa...
-
Mundialmente no se reconocen nada más que las guerras, los odios... no la hermosura.
-
Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas. La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.
-
No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.
-
Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro.
-
Resulta instructivo ver cómo los nacionalistas se hacen su propia cama, a costa del insomnio del resto del país. Ninguna mente honrada comprenderá semejantes actitudes. Para prolongar el tiempo del chantaje, tanto el tendero Pujol como el padre Arzalluz a