La prudencia de los sabios y la experiencia de las edades acaso pueden ser preservadas a la posteridad mercad a las citas.
Frases célebres de Benjamin Disraeli. [Página 5]
Benjamin Disraeli , conocido también como conde de Beaconsfield o lord Beaconsfield, fue un político, Primer Ministro del Reino Unido y escritor británico.
-
-
La variedad es la madre del placer.
-
Lo más importante en la vida, después de saber cuándo aprovechar una oportunidad, es saber cuándo prescindir de una ventaja.
-
Lo que prevemos, raramente ocurre; lo que menos esperamos es lo que sucede generalmente.
-
Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar.
-
Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores.
-
No siempre la acción tiene felicidad, pero no hay acción sin felicidad.
-
Todos hemos nacido para el amor... Es el principio de nuestra existencia, como también es el fin.
-
Triunfar tarde no es triunfar: es alcanzar al mismo tiempo la inmortalidad y la muerte.
-
El hombre no es hijo de las circunstancias. Las circunstancias son hijas del hombre.
-
Ningún gobierno puede estar seguro largo tiempo sin una formidable oposición
-
La mejor manera de aprender a expresarse con facilidad es hablar con mujeres, pues no hace falta pensar lo que se dice.
-
Los demagogos y los agitadores son las personas menos placenteras.
-
Las partidas deben ser súbitas.
-
El hombre consecuente cree en el destino; el voluble en el azar.
-
Guárdate del hombre de un solo libro.
-
Nada revela tanto el carácter de una persona como su voz.
-
El hombre es verdaderamente grande sólo cuando obra a impulso de las pasiones.
-
Las torpezas de la juventud son preferibles a los aciertos de la vejez.
-
Los críticos son los hombres que han fracasado en la literatura y las artes.