El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.
Frases célebres de Concepción Arenal. [Página 4]
Concepción Arenal fue una escritora española y vinculada al pionero movimiento feminista de finales del siglo XIX.
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Para el espíritu, como para el cuerpo, lo que limita la acción menoscaba la alegría
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Entre los que son igualmente malos no hay paz si no es la impuesta por el miedo de alguno que es peor.
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La compasión, buena siempre, es en muchos casos la celestial precursora de la justicia.
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La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano.
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En muchos casos, hacemos por vanidad o por miedo más de lo que haríamos por deber
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Si la honradez no fuera un deber, debería ser un cálculo
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Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen.
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El llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.
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El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea.
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Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer.
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El dolor es la dignidad de la desgracia.
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No hay animal tan manso que atado no se irrite
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Un libro, para una inteligencia que no tiene medios de juzgarlo, es una especie de tirano: sojuzga, y lo mismo puede dirigir que extraviar
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Las defensas innecesarias se convierten en ataques injustos
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Las cadenas se rompen con ideas y no a bayonetazos
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El aburrimiento es la suprema expresión de la indiferencia.
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Es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla.
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Los grandes egoístas son el plantel de los grandes malvados.
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Cuando no comprendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente, se adopta la primera determinación.