Cuando se sabe una cosa sostener que se sabe y cuando no se sabe admitirlo, ese es el verdadero conocimiento.
Frases célebres de Confucio. [Página 16]
Confucio (tradicionalmente 28 de septiembre de 551 a. C. - 479 a
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Si pudiéramos aprender, por la mañana, lo que es justo, deberíamos darnos por satisfechos con morir por la tarde.
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Sabemos tan poco acerca de la vida. ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?
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No veo ningún rey sabio. Nadie puede escucharme. Tengo que morir.
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Nunca olvidéis, discípulos, que un gobierno opresor es más cruel que un tigre.
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Si no puedes gobernarte a ti mismo... ¿cómo sabrás gobernar a los demás?
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Saber lo que es equitativo y no hacerlo, he ahí la cobardía.
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No enseñarle a un hombre a quien se le puede enseñar es malgastar a un hombre. Enseñar a un hombre a quien no se le puede enseñar es malgastar palabras. El verdadero sabio no malgastará ni hombres ni palabras.
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Por naturaleza, los hombres son muy parecidos entre sí. Son el saber y la experiencia lo que los diferencia.
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Te diré lo que es el verdadero conocimiento: cuando sabes, saber que sabes; cuando no sabes, saber que no sabes.
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El que exige mucho de sí mismo y poco de los demás, estará libre de odio.
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No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre.
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Las mejores palabras son aquellas que encierran un profundo significado y, al mismo tiempo, resultan comprensibles para todo el mundo.
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De cualquier forma, quien es suficientemente perseverante para transitar este camino, si es necio, llegará a ver claro; si es débil, llegará a ser fuerte.
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Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.
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El hombre superior no discute ni se pelea con nadie. Sólo discute cuando es preciso aclarar alguna cosa, pero aún entonces cede el primer lugar a su antagonista vencido y sube con él a la sala; terminada la discusión, bebe con su contrincante en señal de
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La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos.
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Mucho sabe el que conoce su propia ignorancia.
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Si te vuelves negligente estás perdido.
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Recompensa la injuria con justicia, y la bondad con bondad.