En la crítica seré valiente, severo y absolutamente justo con amigos y enemigos. Nada cambiará este propósito.
Frases célebres de Edgar Allan Poe. [Página 3]
Edgar Allan Poe fue un escritor estadounidense, poeta, novelista y periodista, autor de El cuervo, El escarabajo de oro y El gato negro, entre otras obras. Es considerado el padre de la novela policiaca.
-
-
Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce al error.
-
Si quieres olvidar algo en el acto, haz una nota poniendo que hay que acordarse de eso.
-
No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
-
Si se me pidiera que definiera en pocas palabras el término arte, lo llamaría la reproducción de lo que los sentidos perciben en la naturaleza a través del velo del alma.
-
El ajedrez es una frivolidad primorosa
-
¿Dónde está el hombre que ha cruzado, y con éxito, toda la amplia extensión de las ciencias morales, físicas y metafísicas?
-
Deseo poder escribir algo tan misterioso como un gato
-
Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños
-
Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá...Más que usted y yo; y toda religión... Surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía
-
Mi amor...Mi fe...Instilarán en tu pecho una calma preternatural. Descansarás por el cuidado...Te pondrás mejor...Y si no, Helen, si murieras...Entonces al menos aferraría yo tu mano querida en la muerte, y gustosamente...Oh, alegremente, descendería cont
-
Todo movimiento, cualquiera que sea su causa, es creador.
-
¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la Ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?
-
El hombre es un animal que estafa, y no hay otro animal que estafe fuera del hombre
-
El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez
-
Tengo una gran fe en los tontos; confianza en si mismo lo llaman mis amigos.
-
El niño conoce el corazón del hombre.
-
Es imposible imaginar un espectáculo más nauseabundo que el del plagiador.
-
La belleza de cualquier clase en su manifestación suprema excita inevitablemente el alma sensitiva hasta hacerle derramar lágrimas.
-
La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.