Sueño, esos pedacitos de muerte. ¡Como los odio!
Frases célebres de Edgar Allan Poe. [Página 4]
Edgar Allan Poe fue un escritor estadounidense, poeta, novelista y periodista, autor de El cuervo, El escarabajo de oro y El gato negro, entre otras obras. Es considerado el padre de la novela policiaca.
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Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.
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El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de Dios en la tierra, debe contemplar esta gloria en la soledad.
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Si quieres olvidar algo en el acto, haga una nota poniendo que hay que acordarse de eso.
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Los cabellos grises son los archivos del pasado.
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Todas las obras de arte deben empezar... por el final.
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La belleza es el único estado legítimo del poema
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Todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos, no es sino un sueño dentro de otro sueño.
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Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?
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No se sabe lo que es el consuelo del corazón sino cuando nos quedamos solos
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Para mí la poesía no ha sido un propósito, sino una pasión
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Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos.
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La estupidez es el talento para la equivocación
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¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces cometiendo una acción estúpida o vil, por la única razón de que 'no debe' cometerla? ¿Acaso no existe en nosotros una eterna inclinación, a despecho de la excelencia de nuestro juicio, a violar 'la ley' si
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Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.
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La muerte de una mujer hermosa es pues incuestionablemente el tema más poético del mundo, e igualmente está fuera de duda que los labios más adecuados para ese tema son los del amante en duelo.
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No tengo fe e la perfectibilidad humana. Creo que el esfuerzo humano no va a tener un efecto apreciable sobre la humanidad. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más sabio, que lo que lo era 6000 años atrás.
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Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.
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El demonio del mal es uno de los instintos primeros del corazón humano.
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En los corazones de los hombres más temerarios hay cuerdas que no se dejan tocar sin emoción.