Dale vueltas al comunismo, en todos sentidos, y llegarás al punto que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificase a la colectividad o a la democracia comunista. Mientras una sociedad no me permita comer, vestir, morar, difundir mis ideas a mi
Frases célebres de Émile Armand.
Ernest-Lucien Juin Armand , conocido por su seudónimo Émile Armand, fue un influyente escritor y activista anarquista individualista francés, propagandista del amor libre/poliamor y anarco-pacifista. Escribió para revistas anarquistas como L'anarchie y L'
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Descartado el comunismo, hay que dar con un método que, todo y no dejando subsistir ningún vestigio de explotación del hombre por el hombre, o por la colectividad, salvaguarde la dignidad individual, de acuerdo con el interés de cada uno, no lesione a nad
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La plena y entera disposición del trabajo y de sus productos es decir, la plena y entera facultad de trocar dicho producto, de cambiarlo, de alienarlo e incluso de legarlo va acompañada de la plena facultad de posesión del medio de producción que se hace
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Tanto mejor para el que obtiene en cambio más productos o más finos, pues es equitativo que cada uno aproveche todo lo que pueda su esfuerzo individual. No podré sentir celos y, mucho menos no interviniendo yo en su consumación, así como él tampoco partic
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Nuestra propaganda busca en definitiva, a los seres que forzados a vivir en sociedad no se sienten ligados a ella ni por la más ligera fibra del corazón, y por célula alguna del cerebro.
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Puesto que el anarquismo no es únicamente una filosofía, un sistema, un método, una actitud, sino que es además ante todo una vida y una actividad, el anarquista se encuentra inmediatamente en contradicción violenta e inevitable con el medio social.
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No debemos olvidar, que el anarquismo no es para los ineptos del esfuerzo. No se nace anarquista, si no que se hace tal por razonamiento, por observación, por análisis y por sensibilidad, siempre es necesario el esfuerzo.
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El comunismo solo es compatible con la moral de la renunciación, es decir, con una moral de esclavos.
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¿Quién eres tú, muchachita sugestiva como el misterio y salvaje como el instinto? Soy la anarquía.
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Vivir por vivir, para gozar ásperamente, profundamente de todo aquello que ofrece la vida, para saborear hasta la última gota la copa de delicias y sorpresas que la vida tiende a quien toma conciencia de su propio ser.
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La vida es bella para cualquiera que supere las fronteras de la existencia convencional, evada el infierno del industrialismo y del comercialismo, rechace el hedor de la calleja y la taberna.
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Sueño un país que ignore el sufrimiento, en el cual nadie de soledad padezca y los corazones se atrevan a la esperanza sin que un manto oscuro sus deseos ennegrezca.
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Es entre los cansados de demoras y enredos, entre los decididos a actuar aquí y ahora que brillará, radiante, el sol de nuestros sueños siempre que nuestra voluntad se funda en una sola.
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No guardo rencor a los fríos de alma, pero no comprendo quienes puedan ver llorando a la mujer amada, insensibles y en calma.
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Yo prefiero cantar a la tierra fértil y fragante. No creo que nunca la áspera voz de los motores valdrá la más tímida canción del trovador, ni el pacífico refrán de fuentes cristalinas, ni el sonido de la siega cuando abate los meses.
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Por otra parte, la idea de igualdad económica ha persistido siempre latente entre los cristianos heterodoxos; es una tradición que parece remontarse a la aglomeración judeo-cristiana de Jerusalén que, al día siguiente de la desaparición de Jesús de Nazare
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Prácticamente, se puede considerar anarquista a todo individuo que, a causa de su temperamento o de una reflexión seria y consciente, repudia toda autoridad o coerción externa, sea de orden gubernamental, ético, intelectual o económico
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El comunismo sólo es compatible con la moral de la renuncia, es decir, con una moral de esclavos
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Dale vueltas al comunismo, en todos los sentidos, y llegarás al punto en que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificarse a la colectividad o a la democracia comunista
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Desde el punto de vista individualista del anarquismo, parece difícil mostrarse hostil a seres humanos que, contando solamente con su vitalidad individual, intentan realizar todas o parte de sus aspiraciones